Polonia · 4.9.2026

Qué hacer en Wrocław (Breslavia): 32 planes en 2 o 3 días

Vratislavský Rynek s gotickou radnicí a měšťanskými domy pod modrou oblohou

Aktualizováno 24.9.2026

Mil enanos de bronce escondidos por las aceras, una plaza mayor medieval que parece no acabarse nunca, una cúpula de hormigón que es Patrimonio de la Humanidad y un río que parte la ciudad en doce islas. Así es Wrocław (en español, Breslavia; se pronuncia más o menos «vrótsuaf»), la tercera ciudad de Polonia y, pese a tener vuelos directos desde Madrid y Málaga, una gran desconocida al lado de Cracovia. Si te preguntas qué hacer en Wrocław en un puente o un fin de semana largo, aquí tienes 32 planes ordenados para verlos a pie y en tranvía, cómo llegar desde España, una ruta de dos o tres días, qué hacer con niños y cuando llueve, y dónde dormir.

Qué hacer en Wrocław, en resumen

  • Desde España se vuela directo: Ryanair y Wizz Air tienen rutas desde Madrid y Málaga, y en temporada suele haber vuelos desde Valencia, Sevilla y Girona. El aeropuerto está a unos 10 km del centro.
  • El Rynek es una de las plazas medievales más grandes de Europa y el punto desde el que se orienta todo el casco antiguo.
  • El Pabellón del Centenario (Hala Stulecia), de 1911 a 1913, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2006. En su época tuvo la mayor cúpula de hormigón armado del mundo.
  • Hay unos 1.040 enanos repartidos por la ciudad. El primero apareció en 2001 en recuerdo de la Alternativa Naranja, un movimiento contra el régimen comunista.
  • El zoo de Wrocław es el más antiguo de Polonia y su Afrykarium es uno de los mejores planes para familias de todo el país.
  • La Panorama de Racławice es un cuadro de 15 × 114 metros que se contempla desde dentro de una rotonda construida a su medida.
  • Con dos días tienes lo esencial; si quieres sumar el zoo y Hydropolis, cuenta con tres.
El Rynek de Wrocław con el ayuntamiento gótico y las casas burguesas bajo un cielo azul
El Rynek de Wrocław con el ayuntamiento gótico. Foto: Wikimedia Commons, CC BY 3.0

Wrocław, Breslavia, Breslau: por qué la ciudad tiene tantos nombres

Antes de hacer la maleta conviene entender una cosa: la Wrocław que vas a ver es, en buena parte, una ciudad reconstruida y repoblada después de 1945. Hasta el final de la Segunda Guerra Mundial fue alemana y se llamaba Breslau. Con el nuevo trazado de fronteras pasó a Polonia, la población alemana tuvo que marcharse y llegaron polacos expulsados a su vez de Leópolis (Lviv, hoy en Ucrania). Con ellos viajó parte del patrimonio de aquella ciudad, empezando por las colecciones del Ossolineum y por la Panorama de Racławice, un lienzo de 114 × 15 metros colgado en círculo alrededor del espectador.

Los nombres cuentan la misma historia en capas. La forma más antigua documentada remite al nombre eslavo Wrocisław, del que salen el polaco Wrocław y el checo Vratislav; el alemán Breslau nació más tarde, cuando la «vr» inicial acabó convertida en «br». En español se usa tradicionalmente Breslavia, aunque en guías, aerolíneas y paneles de aeropuerto verás casi siempre Wrocław. Es la misma ciudad.

Hoy viven aquí unas 670.000 personas, lo que la convierte en la tercera ciudad de Polonia tras Varsovia y Cracovia. Está en la llanura de Silesia, a orillas del Óder y de cuatro de sus afluentes, y tiene tantos brazos de río que la llaman Miasto Stu Mostów, la ciudad de los cien puentes. Para organizarte, lo importante es que el centro es compacto: el Rynek, Ostrów Tumski y la universidad se recorren a pie en una mañana, mientras que el Pabellón del Centenario, el zoo e Hydropolis quedan más lejos y se llega en tranvía.

32 planes: qué hacer en Wrocław

¿Vas a recorrer Polonia o solo tienes un par de días sueltos? En cualquier caso, Wrocław merece una parada con calma. Hemos ordenado los planes empezando por el casco antiguo y alejándonos poco a poco hacia los barrios y los alrededores.

El Rynek de Wrocław con el antiguo ayuntamiento visto desde el aire
El antiguo ayuntamiento está en mitad de la plaza, no en uno de sus lados. Foto: Maksym Kozlenko, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0, reducida

1. Rynek

La plaza del mercado es el corazón de la ciudad y una de las plazas medievales más grandes de Europa. Lo curioso es que en el centro no hay solo un ayuntamiento, sino una manzana entera de edificios, así que la plaza se recorre como un circuito alrededor de ese bloque. Muchas de las fachadas de colores que la rodean se reconstruyeron después de la guerra, pero el conjunto sigue impresionando, sobre todo a última hora de la tarde, cuando se llenan las terrazas.

2. Antiguo ayuntamiento

El Stary Ratusz es un edificio gótico plantado en medio del Rynek, con un hastial oriental muy decorado y un reloj astronómico. Dentro está el Museo de Arte Burgués y en el sótano funciona la Piwnica Świdnicka, una de las cervecerías más antiguas de Europa. Merece la pena bajar aunque sea a tomar algo.

Enanos de bronce en una acera de Wrocław
Los enanos miden unos treinta centímetros y se esconden junto a los zócalos de las casas. Foto: Aw58, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

3. Los enanos de Wrocław

Es el juego más famoso de la ciudad. Pequeñas figuras de bronce de unos veinte o treinta centímetros aparecen en las aceras, junto a las puertas, en los alféizares y hasta en las farolas. El primero, Papa Krasnal, se instaló en 2001 en recuerdo de la Alternativa Naranja (Pomarańczowa Alternatywa), un movimiento de los años ochenta que se burlaba del régimen comunista pintando enanitos en las paredes como símbolo de resistencia pacífica. Las cinco primeras figuras «de calle», obra de Tomasz Moczek, llegaron en agosto de 2005 y desde entonces ya son unos 1.040.

Buscarlos es el mejor plan para niños de toda la ciudad, y a los adultos también les engancha. En las oficinas de turismo venden mapas de los enanos y también hay aplicaciones para el móvil que los van marcando.

4. Plac Solny

La plaza de la Sal está pegada al Rynek y hoy es el mercado de flores de la ciudad, abierto también por la noche. Los puestos iluminados siguen ahí cuando todo lo demás ha cerrado, y es de los pocos rincones del centro con algo de vida pasada la medianoche.

5. Basílica de Santa Isabel y su mirador

Una iglesia gótica a dos pasos del Rynek con una torre visitable desde la que se tienen las mejores vistas de los tejados del casco antiguo, de la plaza desde arriba y del Óder. La torre mide 91,5 metros y el mirador queda a unos 75 metros de altura, después de unos trescientos escalones. No hay ascensor: se sube a pie y se nota en las piernas.

6. Jaś i Małgosia

Dos casitas unidas por un arco junto a la basílica de Santa Isabel, bautizadas con los nombres polacos de Hansel y Gretel. Antiguamente eran viviendas de los clérigos de la parroquia; hoy son, después del Rynek, el rincón más fotografiado de Wrocław.

Ostrów Tumski con las torres de la catedral de San Juan Bautista sobre el Óder
Ostrów Tumski desde el Óder, con las dos torres de la catedral asomando sobre los tejados. Foto: Barbara Maliszewska, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0 PL, reducida

7. Ostrów Tumski

La isla de la catedral es la parte más antigua de Wrocław y su centro religioso, protegida desde 1994 como Monumento Histórico de Polonia. Iglesias, seminarios, fachadas góticas de ladrillo y un silencio que no tiene nada que ver con el bullicio del Rynek, aunque estén a un cuarto de hora andando.

8. Catedral de San Juan Bautista

Es la silueta de Ostrów Tumski, con sus dos torres gemelas. A una de ellas se sube en ascensor, así que es el mirador perfecto si no te apetecen los escalones de Santa Isabel. La vista también es distinta: aquí manda el río y el verde de las orillas.

9. Puente Tumski y el farolero

El puente que une Ostrów Tumski con el resto de la ciudad está cubierto de candados de enamorados. Lo verdaderamente especial, sin embargo, son las farolas de gas de la isla, que todavía hoy un farolero enciende a mano cada tarde. Quedan muy pocos sitios en Europa donde esto se siga haciendo así; si llegas al atardecer, lo verás pasar con su pértiga.

10. Universidad y Aula Leopoldina

El edificio principal de la Universidad de Wrocław, a orillas del Óder, esconde el Aula Leopoldina, un salón barroco de frescos, esculturas y estucos que está entre los interiores más bonitos de Polonia. La visita suele incluir también la Torre Matemática, con otro mirador sobre el río.

11. Panorama de Racławice

Un cuadro circular gigantesco de 15 × 114 metros que pintaron entre 1893 y 1894 Jan Styka y Wojciech Kossak junto con otros artistas. Representa la batalla de Racławice del 4 de abril de 1794, durante el levantamiento de Kościuszko contra las tropas rusas, uno de los grandes mitos de la historia polaca. Estuvo expuesto en Leópolis y llegó a Wrocław después de la guerra junto con parte de las colecciones del Ossolineum. En Wrocław se abrió al público el 14 de junio de 1985, tras décadas enrollado en un almacén, y desde entonces lo han visto millones de personas.

Te colocas en una plataforma en el centro y el lienzo te rodea por completo, con un primer plano de tierra, matorrales y objetos reales que se funde con la pintura hasta que no sabes dónde acaba uno y empieza la otra. Reserva la entrada con antelación: se entra por turnos con hora fija.

El Pabellón del Centenario de Wrocław con la fuente multimedia
Delante del Pabellón del Centenario, al caer la tarde, arranca la fuente multimedia. Foto: Paju, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0, reducida

12. Pabellón del Centenario (Hala Stulecia)

Una cúpula de hormigón que levantó entre 1911 y 1913 el arquitecto Max Berg para conmemorar el centenario de la batalla de Leipzig contra Napoleón. Cuando se inauguró era la mayor cúpula de hormigón armado del mundo: entre 65 y 69 metros de diámetro interior, según la fuente, y 42 metros de altura. Entró en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2006 como obra pionera de la arquitectura moderna. Tras su rehabilitación caben unas diez mil personas y se sigue usando para conciertos, partidos y congresos.

13. Fuente multimedia y la Pérgola

Junto al pabellón está una enorme fuente donde, en temporada, hay varios espectáculos al día de agua, luz y música. El pase de la noche, con proyecciones, es gratis y es el mejor broche para un día de verano. Alrededor de la fuente se curva la Pérgola, una galería semicircular de columnas cubierta de enredaderas.

14. Jardín japonés

A pocos pasos del Pabellón del Centenario, este jardín se creó para la gran exposición de 1913 y más tarde se recuperó con ayuda de jardineros japoneses. Estanques, puentecillos, arces y mucha calma. La entrada es de pago y en temporada alta toca hacer algo de cola.

15. Zoo de Wrocław

Es el zoológico más antiguo de Polonia, abierto en 1865, y uno de los más grandes. Es amplio, está muy bien cuidado y da para un día entero sin mirar el reloj.

16. Afrykarium

Forma parte del zoo y es el gran imán de la ciudad para las familias. Es un complejo dedicado a los ecosistemas de África: acuarios gigantes con tiburones y rayas, un túnel bajo el agua, hipopótamos que ves bucear a través del cristal, pingüinos y arrecifes de coral. Cuenta con dos horas como mínimo y compra la entrada por adelantado, porque en temporada y los fines de semana se agota.

17. Hydropolis

Un museo interactivo del agua instalado en un antiguo depósito subterráneo del siglo XIX. Proyecciones a gran formato, una réplica del batiscafo Trieste y salas sobre los océanos y sobre el agua en la ciudad. Es el mejor plan para un día de lluvia y funciona igual de bien con adultos que con niños.

18. Wyspa Słodowa

La isla de la Malta, en pleno Óder y a un paso del centro, es donde la gente se sienta en el césped y en las escaleras que bajan al agua. No es un monumento: es el sitio donde ves cómo vive de verdad Wrocław, sobre todo a última hora de la tarde, con música y grupos de estudiantes.

19. Barrio de las Cuatro Confesiones

En la Dzielnica Czterech Wyznań, en apenas unas calles, conviven una iglesia católica, una evangélica, una catedral ortodoxa y la sinagoga de la Cigüeña Blanca. Nació como un proyecto de convivencia y hoy es además la zona más animada del centro para comer y tomar algo, con bares escondidos en los patios interiores.

20. Sinagoga de la Cigüeña Blanca

La sinagoga Pod Białym Bocianem es del siglo XIX, sobrevivió a la guerra y, restaurada, funciona hoy como centro cultural con exposiciones y conciertos. Se entra por un patio y es uno de esos lugares que la mayoría de visitantes pasan de largo sin saberlo.

21. Antiguo cementerio judío

Un cementerio cubierto de hiedra, con lápidas del siglo XIX y principios del XX, que hoy funciona como museo al aire libre de arte funerario. Está al sur del casco antiguo, a un corto trayecto en tranvía, y es un lugar tranquilo y sobrecogedor.

22. Nadodrze

Un antiguo barrio obrero al otro lado del río que ha pasado de estar medio abandonado a llenarse de talleres, estudios de artistas y murales. Es el sitio al que ir cuando ya tienes el Rynek más que visto y quieres otra cara de la ciudad.

23. Sky Tower

El edificio más alto de Wrocław (212 metros) tiene un mirador acristalado en la planta 49 desde el que se ve toda la ciudad y, con buen tiempo, las montañas de los Sudetes en el horizonte. Es una parada rápida de media hora.

24. Teleférico Polinka

Un pequeño teleférico de cabinas sobre el Óder que construyó la Universidad Politécnica para unir dos de sus campus. Lo puede usar cualquiera, es barato y es el paseo con vistas más económico de la ciudad.

25. El foso y la Promenada Staromiejska

Alrededor del casco antiguo corre un cinturón verde sobre las antiguas murallas, con el foso, bancos y un quiosco de música. Es la forma más agradable de ir andando del Rynek a la universidad o a la estación.

26. Estación central

Wrocław Główny es un edificio neogótico de mediados del siglo XIX que parece más un castillo que una estación. Tras la reforma que se hizo antes de la Eurocopa de fútbol de 2012 es una de las estaciones más bonitas de Polonia, y vale la pena pasar aunque no vayas a coger ningún tren.

27. Museo Nacional

El Muzeum Narodowe es la gran pinacoteca de la ciudad, con arte medieval de Silesia, escultura gótica y pintura polaca. Con la entrada de la Panorama de Racławice suele haber descuento, así que conviene combinarlos.

28. Iglesia de Santa María Magdalena y el Puente de las Penitentes

Una iglesia gótica con una pasarela colgada entre sus dos torres, conocida como Mostek Pokutnic, el Puente de las Penitentes (también la llaman el Puente de las Brujas). Se sube por una escalera de caracol y la vista, estrecha y encajada entre las torres, es distinta a la de cualquier otro mirador de la ciudad.

29. Barrio WuWa

Una colonia experimental de viviendas modernistas levantada en 1929 como escaparate de la vivienda del futuro. Para los amantes de la arquitectura es uno de los lugares más interesantes de Wrocław; si no es lo tuyo, puedes saltártelo sin remordimientos.

30. Mercado navideño

El mercado de Navidad del Rynek es de los más bonitos de Polonia, y la plaza iluminada y llena de casetas de madera es el gran motivo para venir en invierno. Para quien vive en España tiene además un atractivo extra: es un mercado de estilo centroeuropeo de verdad, con vino caliente y frío de verdad, y, como el nivel de precios en Polonia es más bajo, suele salir más barato que los grandes mercados de Alemania o Austria.

31. Cafeterías, bares de leche y cocina polaca

Wrocław tiene una escena de cafés muy potente y, al mismo tiempo, conserva sus bares de leche (bar mleczny), los comedores baratos de la época comunista donde se siguen sirviendo pierogi, sopa żurek y kotlet schabowy, un filete empanado de cerdo, por muy pocos złotys. Prueba las dos cosas: el contraste es parte de la experiencia.

32. Mercadillos y Hala Targowa

El mercado cubierto de la calle Piaskowa, cerca de Ostrów Tumski, es un edificio de 1906 a 1908 de ladrillo por fuera y con arcos parabólicos de hormigón por dentro, pioneros en su época. Se venden comida, flores y un poco de todo. Los fines de semana se suman en la ciudad mercadillos de segunda mano y antigüedades; en la oficina de turismo te dicen dónde se montan cada semana.

Cómo repartir Wrocław: el primer día, el centro a pie: Rynek, Santa Isabel, la universidad, Ostrów Tumski y, al caer la tarde, Wyspa Słodowa. El segundo, tranvía hacia el este para el Pabellón del Centenario, el jardín japonés y el zoo. La Panorama de Racławice e Hydropolis se encajan según el tiempo que haga, porque las dos son bajo techo.

Cómo llegar a Wrocław desde España

Lo más cómodo es el avión. El aeropuerto Copérnico de Wrocław (WRO) tiene vuelos directos con Ryanair y Wizz Air desde Madrid y Málaga, y en temporada Ryanair suele añadir rutas desde Valencia, Sevilla y Girona, la opción más cercana si sales de Barcelona. Los horarios y las rutas cambian de una temporada a otra, así que compruébalos en las webs de las aerolíneas antes de cerrar fechas. El aeropuerto está a unos 10 km al oeste del centro y el autobús 106 (el 206 de noche) te deja en la estación central en unos 45 minutos.

Si no encuentras vuelo directo en tus fechas, la alternativa es volar a una ciudad cercana y combinar. Distancias orientativas por carretera:

DesdeDistanciaTiempo de conducción
Cracovia274 kmunas 3 horas
Dresde271 kmalgo más de 3 horas
Praga287 kmcasi 4 horas
Berlín344 kmunas 4 horas

En tren, desde Cracovia y Varsovia hay trenes de PKP Intercity que llegan a la estación central, a un paseo del casco antiguo; es la forma más cómoda de unir Wrocław con Cracovia en una misma escapada, y una vez aquí el coche casi no lo necesitas. En autobús hay líneas de larga distancia desde Praga, Berlín y otras ciudades de la zona. Consulta horarios y tiempos actualizados, porque varían bastante según el tren o el autobús.

Por la ciudad te moverás en tranvía y autobús; los billetes se compran en las máquinas de los propios vehículos (aceptan tarjeta) o con una aplicación. El centro es peatonal y se recorre a pie; el tranvía lo necesitas sobre todo para el Pabellón del Centenario, el zoo e Hydropolis.

Aparcar en Wrocław

Si llegas en coche de alquiler, ten en cuenta que el centro es zona de pago y que alrededor del Rynek aparcar es caro y complicado. Lo más sensato es dejar el coche en el aparcamiento subterráneo de algún centro comercial o en un parking en el borde del centro y seguir a pie. Si te alojas fuera del centro, aprovecha los aparcamientos disuasorios (Park & Ride) junto a las paradas de tranvía.

Cuándo ir a Wrocław y cuántos días quedarse

  • De mayo a septiembre: el mejor tiempo, la fuente funcionando, ambiente en Wyspa Słodowa y terrazas en el Rynek. Aquí el verano es templado, nada que ver con el calor de julio en España.
  • Adviento: el mercado navideño justifica el viaje por sí solo, pero los fines de semana los hoteles se llenan.
  • Primavera y otoño: la mejor relación entre precio y tranquilidad, y los museos funcionan igual.
  • Enero y febrero: lo más barato, pero hace frío de verdad y los planes al aire libre pierden gracia. Te salvan Hydropolis, la Panorama y el Afrykarium.

Con dos días te da para el centro y el Pabellón del Centenario. Si vas con niños y quieres hacer también el zoo con el Afrykarium e Hydropolis, cuenta con tres. Para un puente, Wrocław tiene el tamaño perfecto: lo bastante grande para no aburrirte y lo bastante pequeña para recorrerla a pie.

Dónde dormir en Wrocław

La mejor opción es el Stare Miasto, es decir, los alrededores del Rynek y la calle Świdnicka. Desde aquí llegas andando a casi todo, el tranvía te lleva al Pabellón del Centenario en unos veinte minutos y por la noche tienes dónde cenar. Más barato sale el barrio de Nadodrze, al norte del río, o la zona de la estación central, a unos diez minutos en tranvía del Rynek.

La moneda de Polonia es el złoty (PLN), no el euro; como referencia, un euro son unos 4,35 złotys (septiembre de 2026).

  • Mochileros: cama en habitación compartida de un hostal céntrico desde unos 70 a 110 PLN (16 a 25 €) por noche. Wrocław es una ciudad universitaria, hay muchos hostales y casi todos tienen cocina.
  • Gama media: hotel de tres estrellas o apartamento cerca del Rynek desde unos 270 a 420 PLN (62 a 97 €) la habitación doble con desayuno. Por ese precio en Wrocław se duerme francamente bien.
  • Gama alta: hotel de cuatro estrellas en el mismo Rynek o un hotel de diseño en una casa histórica desde unos 500 a 800 PLN (115 a 185 €) la noche.

Son precios de un fin de semana normal fuera del Adviento. Con el mercado navideño y los grandes congresos pueden llegar a duplicarse, y entonces compensa dormir una o dos paradas de tranvía más lejos. Compara precios y disponibilidad actuales en nuestra selección de alojamiento en Wrocław.

Qué hacer en Wrocław con niños

  • Buscar enanos con el mapa: engancha incluso a los que pasan de los monumentos.
  • El Afrykarium y el zoo, como plan de día completo.
  • Hydropolis, porque ahí se toca todo y se mira todo.
  • La fuente multimedia del Pabellón del Centenario.
  • El teleférico Polinka, para un paseo corto sobre el río.
  • Wyspa Słodowa, para que corran junto al agua.

Qué hacer en Wrocław cuando llueve

Wrocław está bien preparada para la lluvia: la Panorama de Racławice, Hydropolis, el Afrykarium, el Aula Leopoldina, el Museo Nacional y la Hala Targowa, y entre medias cafeterías y bares de leche. Puedes pasar un día entero sin mojarte.

Excursiones desde Wrocław

  • Castillo de Książ, el tercero más grande de Polonia, a unos 75 km (algo más de una hora en coche) hacia el suroeste.
  • Świdnica y su Iglesia de la Paz de madera, Patrimonio de la Humanidad.
  • Krzeszów, con un enorme conjunto monástico barroco.
  • El valle de Kłodzko y las Montañas de la Mesa, con las rocas de Szczeliniec y sus pequeños pueblos balneario.
  • Los Karkonosze, los Montes Gigantes en la frontera con Chequia, a unas dos horas en coche. Los tienes en nuestra guía de los Karkonosze, los Montes Gigantes de Polonia.

Si vas a hacer un viaje más largo, te servirá nuestra guía de qué ver en Polonia y la selección de los lugares más bonitos de Polonia. Y si viajas con niños, echa un ojo a los parques acuáticos cubiertos de Polonia, porque uno de los más grandes está precisamente en Wrocław.

Preguntas frecuentes sobre Wrocław

¿Breslavia y Wrocław son la misma ciudad?Sí. Wrocław es el nombre polaco y oficial, Breslavia es el nombre tradicional en español y Breslau, el alemán, que se usó hasta 1945. En aerolíneas, estaciones y paneles verás siempre Wrocław.

¿Cómo llegar a Wrocław desde España?Hay vuelos directos con Ryanair y Wizz Air desde Madrid y Málaga, y en temporada suele haber rutas desde Valencia, Sevilla y Girona. Si no te cuadran las fechas, puedes volar a Cracovia, Praga, Dresde o Berlín y llegar por carretera o en tren; Cracovia está a unos 274 km. Del aeropuerto al centro se va en el autobús 106.

¿Cuántos enanos hay en Wrocław?Unos 1.040. El primero, Papa Krasnal, se instaló en 2001 en recuerdo de la Alternativa Naranja, un movimiento contra el régimen comunista; las cinco primeras figuras de calle llegaron en agosto de 2005 y desde entonces no han dejado de aparecer nuevas. En las oficinas de turismo venden mapas para buscarlos.

¿Por qué el Pabellón del Centenario es Patrimonio de la Humanidad?Lo construyó entre 1911 y 1913 el arquitecto Max Berg y en su época tenía la mayor cúpula de hormigón armado del mundo. La UNESCO lo incluyó en su lista en 2006 como obra pionera de la arquitectura moderna.

¿Cuántos días hacen falta para ver Wrocław?Con dos días tienes el centro, Ostrów Tumski y el Pabellón del Centenario. Si vas con niños y quieres hacer también el zoo con el Afrykarium e Hydropolis, cuenta con tres días.

¿Qué es la Panorama de Racławice?Un cuadro circular de 15 por 114 metros que pintaron entre 1893 y 1894 Jan Styka y Wojciech Kossak. Representa la batalla de Racławice de 1794 y el espectador se sitúa en el centro, rodeado por la pintura y por un primer plano de terreno real. Llegó a Wrocław desde Leópolis y se expone aquí desde 1985.

¿Qué hacer en Wrocław con niños?Buscar enanos con el mapa, pasar el día en el zoo y el Afrykarium, ir a Hydropolis, subir al teleférico Polinka y ver por la noche la fuente multimedia del Pabellón del Centenario. Reserva el Afrykarium con antelación, porque en temporada se agota.

¿Qué distancia hay entre Wrocław y Cracovia?Unos 274 km por carretera, unas tres horas en coche. También hay trenes directos de PKP Intercity entre las dos estaciones centrales, así que se combinan bien en un mismo viaje. En Wrocław no necesitas coche: el centro es peatonal y al Pabellón del Centenario, al zoo y a Hydropolis se llega en tranvía.

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