Aktualizováno 27.9.2026
Aterrizas en Arrecife, sales del aeropuerto y lo primero que piensas es que el avión se ha equivocado de planeta. Campos de lava negra, conos rojizos, pueblos blancos de dos alturas y ni un rascacielos en el horizonte. Si te preguntas qué ver en Lanzarote por libre, sin excursión organizada y con un coche de alquiler, aquí tienes nuestra lista: 20 lugares que recorrimos de punta a punta de la isla, de los cráteres del centro a las calas del sur, con carretera, aparcamiento y lo que nos gustó (y lo que no) de cada uno. Buena parte del mérito de que la isla conserve esa cara es de César Manrique, y lo vas a notar en casi cada parada.
Por qué Lanzarote apetece en cualquier época del año
Desde la Península, Lanzarote es de esos destinos que funcionan igual en el puente de diciembre que en agosto. Según los valores normales de la AEMET en el aeropuerto, en enero las máximas rondan los 20–21 °C y en agosto no llegan de media a los 30 °C, así que en invierno te quitas el abrigo y en verano no te asas como en Sevilla o Córdoba. Casi no llueve (poco más de 100 mm al año) y el alisio refresca incluso en pleno julio. Y si lo tuyo son los volcanes, estás en el sitio: la isla está salpicada de conos volcánicos (las guías hablan de más de 300) y de campos de lava que parecen recién enfriados. Esa fue, al menos para mí, la razón para venir.
Cómo llegar a Lanzarote desde la Península y cómo moverte por libre
Se llega al aeropuerto César Manrique-Lanzarote (ACE), a unos 7 km de Arrecife. Hay vuelos directos desde Madrid y Barcelona (Iberia Express, Ryanair o Air Europa, entre otras) y, según la temporada, también desde otras ciudades peninsulares; desde Madrid el vuelo ronda las dos horas y tres cuartos, algo más desde Barcelona. Acuérdate de atrasar el reloj una hora al aterrizar. Existe ferry desde la Península, pero son más de 24 horas de travesía con salidas semanales, así que solo compensa si quieres traer tu propio coche. Para ver Lanzarote por libre, alquila coche: las guaguas unen Arrecife con los núcleos turísticos, pero a los volcanes, miradores y calas casi no llegan. Las carreteras están en buen estado, se conduce sin agobios y en una hora larga cruzas la isla de norte a sur.
CONSEJO: en la maleta, además del bañador, mete un cortavientos y calzado cerrado. El viento sopla casi siempre y los senderos de lava y picón destrozan las sandalias.

Dónde alojarse en Lanzarote para recorrer la isla
Nosotros recorrimos Lanzarote entera y fuimos cambiando de alojamiento, así que tenemos unos cuantos sitios probados. ¿Prefieres una sola base? Si buscas ambiente, vida nocturna y playas largas, tu sitio es Puerto del Carmen. Para tranquilidad en familia y resorts modernos, Playa Blanca. Si vas a por hoteles de categoría y windsurf, Costa Teguise. Y si quieres algo tranquilo a un paso del aeropuerto, Playa Honda. Ten en cuenta que en Navidad, Semana Santa y los puentes de diciembre y mayo los precios suben y lo bueno vuela, así que reserva con margen.
- Playa Blanca: Hotel The Mirador Papagayo: un hotel precioso con vistas de las que no se olvidan.
- Los Charcones: Bungalows Playa Limones: bungalós sencillos cerca de Los Charcones.
- Charco de los Clicos (El Golfo): Casa El Morro: alojamiento rústico de estilo tradicional.
- La Geria: La Casona de Yaiza : un sitio romántico rodeado de viñedos.

20 lugares que ver en Lanzarote por libre
Estos son los 20 sitios que, para nosotros, justifican el viaje y que puedes ver en Lanzarote por libre con tu propio coche. Los que más nos gustaron fueron Caldera Blanca, el Parque Nacional de Timanfaya, el volcán de La Corona y la playa de Papagayo. Y, claro, las vistas desde cualquiera de los miradores y esos campos de lava que no se acaban. Al final lo que engancha es el conjunto: durante días tienes la sensación de estar paseando por Marte.
Arrecife, la capital de Lanzarote
La capital puede parecer un poco caótica a primera vista, pero esconde más de lo que aparenta. En pleno centro está el Charco de San Ginés, una laguna rodeada de casas blancas y barquitas, y frente al casco antiguo el pequeño Castillo de San Gabriel, al que se llega cruzando el puente de las Bolas sobre el mar. A nosotros nos encantó la playa urbana del centro, El Reducto, donde íbamos a echar la siesta, hacer yoga o darnos un baño.
Por Arrecife vas a pasar sí o sí, porque aquí convergen todas las carreteras y las líneas de guagua. Desde el aeropuerto tardas unos diez o quince minutos en coche, o puedes coger la guagua de la línea 22.
DÓNDE DORMIR: si quieres pasar un par de días en la capital, te recomendamos el Hostal San Ginés, que está prácticamente en la playa.
Timanfaya y las Montañas del Fuego
Timanfaya es la visita que no se salta casi nadie, y se entiende en cuanto llegas: parece la puerta de entrada al centro de la Tierra. Llanuras de lava negra, conos anaranjados y laderas rojas que te hacen dudar de que sigas en Canarias. El parque nacional protege algo más de 5.100 hectáreas y nació de las erupciones que sacudieron la isla entre 1730 y 1736, seis años seguidos.
Cómo es la visita
Por libre no se puede caminar ni circular por el parque: se entra con la entrada de las Montañas del Fuego y el recorrido se hace en guagua por la Ruta de los Volcanes, con audio explicativo. En el Islote de Hilario te enseñan de qué va el calor del subsuelo: echan agua en un agujero y en segundos sale disparada como un géiser. Y en el restaurante El Diablo la carne se asa sobre el propio calor del volcán. Se llega por la LZ-67, entre Yaiza y Tinajo, y la entrada se compra online con hora asignada, así que resérvala antes de ir.

MÁS SOBRE EL PARQUE: Parque Nacional de Timanfaya, qué no perderse
Dónde dormir cerca del parque
Dentro del parque, lógicamente, no se puede dormir, pero tienes tres buenas opciones a mano. Nosotros pasamos unas semanas en Lanzarote y la cruzamos de arriba abajo, así que fuimos cambiando de base.
- Yaiza: Yaiza está al lado y puedes quedarte en la acogedora Casa de Hilario, a pocos minutos de la entrada, o subir de nivel en el Hotelito La Era B&B de Mancha Blanca.
- Puerto del Carmen: En Puerto del Carmen tienes el Hotel Lanzarote Village, con buena relación calidad-precio, o, si te quieres dar un capricho, el mítico Lani’s Suites de Luxe frente al océano.
CONSEJO: si no tienes coche, te compensa reservar una excursión organizada en GetYourGuide: sabes exactamente qué incluye, cómo va a ser el día y no tienes que preocuparte de nada. Es la forma más cómoda de ver el sur volcánico sin volante.

Caldera Blanca, el gran cráter de Lanzarote
Si nos preguntas qué ver en Lanzarote por libre y a pie, empezamos por aquí. Caldera Blanca es uno de los sitios que mejor recuerdo nos dejó: un cráter enorme, de más de un kilómetro de diámetro, que se levanta en medio del malpaís al norte de Timanfaya. Está dentro del Parque Natural de los Volcanes, fuera del parque nacional, así que aquí sí puedes caminar por tu cuenta. La ruta circular ronda los 10 km y unas tres horas, pero las vistas lo compensan: desde el borde ves todo el mar de lava hasta el océano.
Se sale de Mancha Blanca (Tinajo), junto a la ermita de los Dolores, donde se aparca sin problema. Lleva agua de sobra, porque no hay ni una sombra en todo el camino y la cobertura va y viene. Nosotros lo juntamos en el mismo día con la visita a Timanfaya.
Playa de Famara, el paraíso del surf
En el noroeste de la isla está la playa de Famara, un arenal inmenso a los pies del Risco de Famara, un acantilado de casi 600 metros. El agua suele estar más fría y el viento sopla con más fuerza, ideal para surfistas y kitesurfistas. Con la marea baja la arena brilla como un espejo y, con un atardecer naranja encima, es de los rincones más fotogénicos de Lanzarote. Eso sí: las corrientes son fuertes, así que báñate con cabeza y respeta las banderas.
A Famara se llega desde Teguise por la LZ-402 y se puede aparcar junto a la playa, en La Caleta de Famara. Si no vas a surfear, siéntate un rato en la arena y mira cómo cambia el océano: este sitio tiene una calma muy especial.
CONSEJO: desde Playa Blanca tienes Fuerteventura a menos de una hora de ferry, y su playa más salvaje merece la excursión: cómo llegar a la playa de Cofete

Caldera Trasera
Si estás por Famara y te apetece un paseo corto por paisaje volcánico, sube a la Caldera Trasera. Deja el coche en el pueblito de Soo, que está a un kilómetro, y sigue a pie. No tiene pérdida: el cono se ve desde el pueblo, se sube en un rato y arriba tienes vistas a Famara y al jable.

Mirador del Río
Casi a 500 metros sobre el mar, en lo alto del Risco de Famara, está una de las obras maestras de César Manrique: el Mirador del Río. Por fuera casi no se ve, porque está excavado en el terreno y cubierto de piedra volcánica, pero dentro te espera un espacio que parece brotar de la roca. Los grandes ventanales enmarcan El Río, el brazo de mar que separa Lanzarote de La Graciosa, y el resto del archipiélago Chinijo. Lo mejor es ir por la mañana, cuando la luz resalta el contraste entre el agua turquesa y las salinas del Río al pie del acantilado. Se llega por la carretera de Yé desde Haría, y los días claros ves perfectamente La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza.
Playa de Papagayo, la más bonita de la isla
En el extremo sur de Lanzarote, dentro del Monumento Natural de Los Ajaches, se esconde la playa de Papagayo, una media luna de arena dorada. El agua es increíblemente transparente, tranquila y templada: perfecta para bañarse y hacer esnórquel. Si te alojas en Playa Blanca, la tienes a un cuarto de hora en coche.
Se entra por una pista de tierra y el acceso en coche al espacio protegido se paga por vehículo (en 2026, 3 € y solo con tarjeta); el aparcamiento se llena pronto en verano y en puentes, así que ve temprano. Desde el aparcamiento bajas andando en unos cinco minutos. Allí solo hay algún chiringuito con vistas al mar y nada de sombra: ni hoteles, ni música, solo silencio y una laguna turquesa. Hay quien la llama «el Caribe sin salir de España».
DÓNDE DORMIR: en el sur el alojamiento sale algo más caro, pero a cambio puedes quedarte, por ejemplo, en un hotel solo para adultos o en el precioso Grupotel Flamingo Beach.
Charco de los Clicos y El Golfo, el ojo verde de Lanzarote
Seguro que has visto fotos de la laguna verde de Lanzarote. Junto al pueblo de El Golfo, dentro de un cráter medio comido por el mar, está el Charco de los Clicos (también llamado Charco Verde), una laguna de un verde intensísimo. El color se lo dan las algas que viven en su agua, muy salada, que se filtra desde el océano bajo la barra de arena negra que los separa. Por encima se levantan las paredes del cráter, con capas rojas, ocres y negras, y el conjunto se ha convertido en una de las imágenes de la isla.
Desde el aparcamiento a la entrada del pueblo se va a pie hasta el mirador, que es desde donde mejor se ve. Ojo: la laguna está protegida y está prohibido bañarse y bajar a la orilla; la playa de arena negra de al lado tiene mucho oleaje. Lo mejor es rematar la visita comiendo pescado en alguno de los restaurantes de El Golfo, frente al mar.

Jameos del Agua, arte dentro de un tubo volcánico
A un kilómetro escaso de la Cueva de los Verdes hay otro tramo del mismo tubo volcánico que César Manrique convirtió en una obra de arte: los Jameos del Agua. En la gruta hay un lago natural donde vive el jameíto (Munidopsis polymorpha), un cangrejito ciego y blanco que no existe en ningún otro lugar del mundo. Junto al lago está el auditorio, excavado en la propia cavidad volcánica, y fuera, una piscina blanca rodeada de palmeras: un oasis de calma y belleza.
Organízate para ver los Jameos y la Cueva de los Verdes el mismo día, porque están casi pegados. Las entradas se compran en la web de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) del Cabildo, y los residentes en Canarias tienen tarifa especial en taquilla.
CONSEJO: ¿te han enganchado los volcanes? En Italia tienes unos cuantos a los que se puede subir: volcanes de Italia que puedes visitar
Los Hervideros, donde el mar hierve entre la lava
En la costa oeste, entre El Golfo y las Salinas de Janubio, están Los Hervideros, un tramo de acantilados de lo más curioso. Aquí la lava llegó al mar, se enfrió de golpe y dejó una red de cuevas y huecos contra los que hoy revienta el Atlántico. El agua choca contra las paredes, ruge y salta por encima de los acantilados, sobre todo los días de mar de fondo. Está junto a la carretera de la costa (LZ-703), a un cuarto de hora de Playa Blanca, y el aparcamiento es gratuito. Muy cerca tienes las Salinas de Janubio, donde se sigue sacando sal evaporando agua de mar.
Curiosidad: casi todos los edificios de la isla tienen dos o tres plantas como mucho. Es herencia de César Manrique, que luchó para que en Lanzarote no se levantaran torres de hoteles y la isla no perdiera su carácter.
Cueva de los Verdes, el mundo bajo la lava
En el norte de la isla, bajo el malpaís del volcán de La Corona, se extiende un tubo volcánico de más de 7 km, parte de él bajo el mar: la Cueva de los Verdes es uno de sus tramos. Se formó con la erupción de La Corona, hace unos 21.000 años, y en los siglos XVI y XVII los vecinos se escondían aquí de los piratas berberiscos. Hoy se recorre en visita guiada, aproximadamente un kilómetro a pie por galerías y salas iluminadas que crean un ambiente mágico. Al final del recorrido hay una sorpresa que los guías no desvelan: tendrás que descubrirla tú.
La entrada está junto a la carretera entre Arrieta y Órzola, con aparcamiento en la puerta. ¿Un detalle más? Dentro hay un auditorio donde se celebran conciertos, porque la acústica de la cueva es espectacular.
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Jardín de Cactus, el último gran proyecto de César Manrique
A las afueras de Guatiza, en una antigua rofera de la que se extraía material volcánico, está el Jardín de Cactus, una de las obras más icónicas de César Manrique. En una hondonada en forma de anfiteatro crecen cerca de 500 especies de cactus de todo el mundo, de las enormes columnas americanas a pequeñas bolitas espinosas. Por encima asoma un molino de gofio restaurado y en el restaurante preparan platos y bebidas con nopal y tuno.
A Guatiza se llega por la LZ-1 desde Arrecife. Fíjate en cómo Manrique mezcló diseño y naturaleza: cada curva de las terrazas sigue la forma de las laderas de lava que lo rodean.
La Geria, viñedos en un paisaje lunar
La primera vez que ves La Geria piensas que a alguien se le ocurrió plantar viñas en la Luna. Cada cepa crece en un hoyo excavado en la ceniza volcánica negra, protegida del viento por un pequeño muro de piedra en forma de media luna. Este sistema tan particular hace que la vid aproveche la humedad del rocío nocturno que retiene el picón. La uva estrella es la malvasía volcánica, con la que se hacen vinos secos y dulces muy reconocidos.
La zona se recorre por la LZ-30, entre Uga y Mozaga. Para en alguna bodega: por ejemplo, El Grifo, fundada en 1775 y considerada la más antigua de Canarias, donde puedes hacer una cata y ver su pequeño museo del vino.
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Teguise, la antigua capital
En el centro de la isla está Teguise, que fue la capital de Lanzarote durante siglos. Casas blancas con balcones de madera, callejuelas empedradas y la plaza con la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe te trasladan a otra época. El momento de más vida es el domingo por la mañana, con el gran mercadillo de productos locales, artesanía, vino y queso. Se llega desde Arrecife por la LZ-1 y la LZ-10, en unos veinte minutos, y se aparca a la entrada del casco histórico. Merece una parada corta la Casa-Museo del Timple, dedicada al pequeño instrumento de cuerda tan típico de Canarias.
Punta Mujeres, el pueblo de las piscinas naturales
En el noreste está Punta Mujeres, un pueblo de pescadores tranquilo que se estira a lo largo de la costa de lava. El mar ha dejado aquí charcos naturales donde bañarse con seguridad aunque fuera haya oleaje. La gente del pueblo baja a darse un baño al caer la tarde o a tomar algo en los barecitos de siempre. Está a pocos minutos de los Jameos del Agua, así que es la parada perfecta de camino.
Consejo: llévate las gafas de buceo, el agua de los charcos es cristalina.
La Graciosa, la isla de arena y calma
¿Sabías que desde 2018 Canarias tiene oficialmente ocho islas habitadas? Ese año La Graciosa fue reconocida como la octava, aunque administrativamente sigue perteneciendo a Teguise. Si pasas varios días en Lanzarote, no te pierdas la excursión: el ferry sale del puerto de Órzola y tarda unos 25–30 minutos hasta Caleta de Sebo. No hay carreteras asfaltadas ni grandes hoteles, solo arena, mar turquesa y unas cuantas casas blancas. Puedes recorrerla en bici o en uno de los taxis todoterreno y llegar a playas como la de Las Conchas o la Francesa, de las más bonitas de todo el archipiélago.
DÓNDE DORMIR: en La Graciosa puedes alojarte en los Apartamentos Graciosamar, a un paso de la playa.

Volcán de La Corona, donde nace el mundo subterráneo
Aquí estuvimos prácticamente solos. El volcán de La Corona, de unos 600 metros, es el símbolo silencioso pero imponente del norte de Lanzarote. Entró en erupción hace unos 21.000 años y fue su lava la que formó el tubo volcánico al que pertenecen la Cueva de los Verdes y los Jameos del Agua. Desde el pueblito de Yé sale un sendero señalizado hasta el borde del cráter, con unas vistas preciosas al mar y a La Graciosa. La subida lleva más o menos una hora y la hace cualquiera con una forma física normal. Para nosotros, de lo mejor que ver en Lanzarote por libre.
Puerto del Carmen, ambiente y paseo marítimo
¿Buscas algo de vida en Lanzarote? Porque sí, la isla es muy tranquila y lo normal es que coincidas con muchos jubilados del norte de Europa. Por suerte, Puerto del Carmen, el mayor núcleo turístico de la isla, tiene playas largas de arena, un paseo marítimo animado y bares y restaurantes a montones. Aun así conserva algo de su ambiente de antes: el viejo puerto pesquero, El Varadero, sigue lleno de barquitas y bares de tapas.
Aquí están Playa Grande, la preferida de las familias con niños, y la pequeña Playa Chica, un paraíso para los buceadores. Está a unos 15 minutos del aeropuerto y tiene buenas conexiones en guagua y en taxi.
CONSEJO: si te gusta recorrer islas en coche, te dejamos otra: lugares imprescindibles que ver en Mallorca
Costa Teguise
¿Quieres probar el surf o el windsurf? En la costa este, a pocos kilómetros de Arrecife, está Costa Teguise, un núcleo turístico moderno pero agradable que es la capital del windsurf de la isla, sobre todo en la playa de Las Cucharas, donde el viento sopla bien casi todo el año. Alrededor tienes carriles bici y campo de golf. Gracias al viento se está a gusto incluso en verano, cuando en otros sitios aprieta el calor. Y desde aquí te quedan cerca los centros de Manrique del norte.
Yaiza, el pueblo que sobrevivió a los volcanes
Yaiza, blanca e impecable, está al borde de la zona volcánica y a menudo se dice que es el pueblo más bonito de la isla. Calles estrechas, la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios y casas tradicionales encaladas contrastan con la lava negra del fondo. Desde Yaiza tienes a pocos minutos Timanfaya, La Geria y Los Hervideros. En el centro se come muy bien cocina canaria: nosotros te recomendamos La Bodega de Santiago, con una terraza preciosa.
Vuelos a Lanzarote: cuándo salen más baratos
Desde Madrid y Barcelona hay vuelos directos a Lanzarote todo el año, y según la temporada también desde otros aeropuertos peninsulares. Cuenta con unas dos horas y tres cuartos de vuelo desde Madrid. Nosotros hace unos años pillamos una ida y vuelta a precio de risa, así que merece la pena vigilar las ofertas con alertas de precio. Lo más caro suele coincidir con Navidad, Semana Santa, agosto y los puentes (sobre todo el de diciembre, cuando media Península busca sol); si puedes escaparte en mayo, junio, a finales de septiembre o en noviembre, pagarás bastante menos por el vuelo y por el alojamiento.
Qué tiempo hace en Lanzarote a lo largo del año
Aquí tienes la temperatura máxima media y, entre paréntesis, la media diaria de cada mes, según los valores climatológicos normales (1981–2010) de la AEMET en el aeropuerto de Lanzarote*. Como ves, la diferencia entre invierno y verano es pequeña, así que te recomendamos ir fuera de temporada y con calma, en plan slow travel: lo disfrutarás mucho más.
| Mes | Máxima media (media diaria)* |
| Enero | 20,7 °C (17,4 °C) |
| Febrero | 21,3 °C (17,9 °C) |
| Marzo | 22,9 °C (19,0 °C) |
| Abril | 23,5 °C (19,6 °C) |
| Mayo | 24,6 °C (20,8 °C) |
| Junio | 26,3 °C (22,6 °C) |
| Julio | 28,2 °C (24,3 °C) |
| Agosto | 29,1 °C (25,2 °C) |
| Septiembre | 28,6 °C (24,7 °C) |
| Octubre | 26,7 °C (23,0 °C) |
| Noviembre | 24,2 °C (20,7 °C) |
| Diciembre | 21,8 °C (18,6 °C) |
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Lanzarote por libre
¿Qué ver en Lanzarote por libre?
1. Arrecife. La capital: el Charco de San Ginés, el Castillo de San Gabriel y la playa de El Reducto.
2. Timanfaya y las Montañas del Fuego. Paisaje volcánico, demostraciones geotérmicas y el restaurante El Diablo.
3. Caldera Blanca. Un cráter de más de un kilómetro de diámetro, con ruta circular de unas tres horas entre lava.
4. Playa de Famara. Playa inmensa bajo el Risco de Famara, paraíso del surf y de los atardeceres.
5. Caldera Trasera. Subida corta desde Soo con vistas a Famara.
6. Mirador del Río. El mirador de César Manrique en lo alto del risco, frente a La Graciosa.
7. Playa de Papagayo. Arena dorada y agua transparente en el Monumento Natural de Los Ajaches.
8. Charco de los Clicos y El Golfo. La laguna verde dentro de un cráter y un pueblo de pescadores con buenos restaurantes.
9. Jameos del Agua. El tubo volcánico convertido en obra de arte, con el lago del jameíto y el auditorio.
10. Los Hervideros. Acantilados de lava donde el Atlántico revienta y salta por los aires.
11. Cueva de los Verdes. Un tramo del tubo volcánico de La Corona, con salas iluminadas y conciertos.
12. Jardín de Cactus. Cerca de 500 especies de cactus en una antigua rofera de Guatiza, obra de Manrique.
13. La Geria. Viñedos en hoyos de ceniza volcánica y catas de malvasía.
14. Teguise. La antigua capital, con calles empedradas y mercadillo los domingos.
15. Punta Mujeres. Pueblo de pescadores con piscinas naturales para bañarse.
16. La Graciosa. La octava isla, sin asfalto, a 25–30 minutos en ferry desde Órzola.
17. Volcán de La Corona. Subida de una hora desde Yé hasta el borde del cráter.
18. Puerto del Carmen. El mayor núcleo turístico, con playas largas, paseo marítimo y ambiente.
19. Costa Teguise. Windsurf en Las Cucharas, carriles bici y golf.
20. Yaiza. El pueblo blanco más bonito de la isla, a un paso de los volcanes.
¿Es necesario alquilar coche en Lanzarote?
Para verla por libre, sí es lo más recomendable. Las guaguas unen Arrecife, el aeropuerto y los núcleos turísticos, pero a sitios como Caldera Blanca, Papagayo, Los Hervideros o el volcán de La Corona casi no llegan. Si no quieres conducir, combina guagua con alguna excursión organizada para el sur volcánico y el norte de Manrique. En coche, de Órzola a Playa Blanca hay unos 70 km, poco más de una hora.
¿Hay playas de arena blanca en Lanzarote?
Sí, aunque la isla sea volcánica. La arena más clara está en el sur, en las calas de Papagayo, y sobre todo en La Graciosa, con la playa de Las Conchas y la playa Francesa. En el resto de la isla abundan las playas de arena dorada, como Famara, y las de arena negra o callaos, como la de El Golfo.
¿Cuál es la mejor época para ir a Lanzarote?
Se puede ir prácticamente todo el año. Según la AEMET, en enero las máximas medias rondan los 21 °C y en agosto los 29 °C, y apenas llueve. Hay más gente y precios más altos en Navidad, Semana Santa, julio, agosto y los puentes, sobre todo el de diciembre. Si buscas tranquilidad, lo ideal es de abril a junio o de septiembre a noviembre: buen tiempo, menos gente y el mar todavía agradable.
¿En qué zona de Lanzarote sopla menos el viento?
El viento forma parte de la isla, pero el sur suele estar más resguardado, en la zona de Playa Blanca y Papagayo, protegida por los macizos de Los Ajaches. Ahí el mar suele estar más tranquilo y se está mejor tumbado en la arena. La costa norte y oeste, con Famara a la cabeza, es la más expuesta, y por eso es la preferida de surfistas y kitesurfistas.
¿Cuántos días hacen falta para ver Lanzarote?
Con cuatro o cinco días y coche de alquiler ves lo imprescindible: un día para el sur volcánico (Timanfaya, La Geria, El Golfo y Los Hervideros), otro para el norte de Manrique (Jardín de Cactus, Jameos del Agua, Cueva de los Verdes y Mirador del Río), uno para Papagayo y otro para La Graciosa. Con una semana te da tiempo a sumar las rutas a pie de Caldera Blanca y La Corona, Famara y Teguise sin prisas.
¿Cuándo es más barato viajar a Lanzarote?
Normalmente, fuera de vacaciones escolares y de puentes: mayo, junio, finales de septiembre, octubre (sin contar el puente del Pilar) y noviembre. En esas fechas suelen bajar tanto los vuelos desde Madrid y Barcelona como el alojamiento, y además la isla está mucho más tranquila. Lo que más encarece el viaje es coincidir con Navidad, Semana Santa, agosto o el puente de diciembre.
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