Chequia · 26.7.2026

Naturaleza en República Checa: 24 lugares para salir al aire libre

Aktualizováno 28.9.2026

Casi todo el mundo que viaja desde España a República Checa se queda en Praga, como mucho con una excursión a Český Krumlov o a Kutná Hora. Es una pena, porque lo que más nos gusta de este país está fuera de las ciudades. La naturaleza en República Checa cabe en un territorio más pequeño que Andalucía y aun así tiene de todo: cuatro parques nacionales, decenas de áreas protegidas, más de 40.000 kilómetros de senderos señalizados, ciudades de roca que parecen sacadas de un cuento, montañas de más de 1.500 metros, cuevas con ríos subterráneos y la sima inundada más profunda que se conoce en el mundo.Aquí no hay una única respuesta a «¿adónde voy?». Un paseo tranquilo con carrito, una jornada entera entre torres de arenisca o la subida a la montaña más alta del país piden destinos muy distintos. Por eso hemos juntado 24 rincones naturales de Chequia repartidos por todas las regiones, desde el arco de Pravčická brána en el norte hasta las colinas calizas de Pálava en el sur de Moravia, con lo que hay que ver en cada uno y lo exigente que es. Si buscas una lista más amplia que mezcle también ciudades y castillos, la tienes en Qué ver en República Checa; este artículo va solo de paisaje.

Naturaleza en República Checa en resumen

  • Las mejores rocas: las rocas de Adršpach-Teplice, las rocas de Prachov (Paraíso Checo) y Pravčická brána (Suiza Bohemia).
  • Las montañas más famosas: Sněžka (Krkonoše, 1.603 m) y Praděd (Jeseníky, 1.491 m).
  • Bosque virgen y lagos: el bosque primario de Boubín y los lagos glaciares de Šumava.
  • Bajo tierra: la sima de Macocha y las cuevas de Punkva en el Karst de Moravia.
  • Fácil y con niños: Pálava, Soos, Kokořínsko y las rocas de Svatošské skály.

Cómo elegir una excursión por la naturaleza en República Checa (temporada y dificultad)

Antes de decidir destino conviene cuadrar tres cosas: la época del año, la dificultad y el tiempo que va a hacer. Para nosotros, primavera y otoño son lo mejor que tiene el campo checo. En mayo y junio está todo verde y en flor; en septiembre y octubre los bosques se tiñen de rojo y amarillo y en las rocas y cascadas hay muchísima menos gente que en julio y agosto. El verano va bien para la montaña y para bañarse en los lagos, pero en los sitios más famosos (Pravčická brána, Macocha, Adršpach) toca hacer cola y pelearse por el aparcamiento. Si vienes desde España, ten en cuenta además que aquí refresca antes: en las crestas puede hacer frío incluso en agosto y a partir de noviembre ya hay nieve en las cumbres.La dificultad depende de con quién vayas. Fáciles y aptas para niños son Pálava, Soos, Svatošské skály o las rocas en forma de seta de Kokořínsko: circuitos cortos por caminos en buen estado. De dificultad media son las ciudades de roca (Adršpach, Prachov) y los senderos de Šumava, donde hay escaleras, raíces y alguna escalerilla metálica. Exigentes son la subida a pie a Sněžka o a Praděd y las travesías largas por las crestas de Krkonoše y Jeseníky; si eso es lo que buscas, tenemos una selección aparte de rutas de senderismo difíciles en República Checa, y un repaso a todas las sierras del país en montañas de República Checa.Para llegar, lo más cómodo desde España es volar a Praga (hay vuelos directos desde Madrid y Barcelona) y alquilar coche allí: la mayoría de estos lugares quedan a entre hora y media y tres horas de la capital. Venir en tu propio coche es una aventura de otro calibre, unos 1.700 km desde Barcelona y unos 2.240 km desde Madrid. Para las autopistas checas necesitas la viñeta electrónica, que se compra online en edalnice.gov.cz (la de 10 días cuesta 300 CZK, unos 12 €); los coches de alquiler matriculados en Chequia suelen llevarla ya incluida, pero pregúntalo al recogerlo.
💡 Consejo: A los sitios más visitados ve a primera hora de la mañana o a última de la tarde. A partir de las diez llegan los autobuses y en Pravčická brána y en Macocha se forman colas. Temprano tienes las rocas casi para ti y la luz es mucho mejor para las fotos.

24 lugares para disfrutar de la naturaleza en República Checa

1. Pravčická brána y la Suiza Bohemia

El mayor arco natural de piedra de la Europa continental, con 26,5 metros de luz, es el emblema del Parque Nacional de la Suiza Bohemia (České Švýcarsko), junto a Hřensko y a unos 130 km de Praga. En la misma jornada se puede combinar con las gargantas del río Kamenice, que se recorren en barca, y con los miradores sobre el cañón del Elba.
  • Qué ver: Pravčická brána, el pequeño palacio Sokolí hnízdo («Nido del Halcón»), las gargantas del Kamenice, los miradores de Mariina skála y Pravčická vyhlídka.
  • Dificultad: media; desde Hřensko se sube aproximadamente una hora por el sendero rojo.
💡 Consejo: Al arco en sí no se puede subir (la piedra es frágil y está protegida) y la zona del mirador y de Sokolí hnízdo es de pago: en la web oficial figuran 125 CZK por adulto, unos 5 €. La barca por la garganta Edmundova soutěska funciona en 2026 de mediados de junio al 1 de noviembre, no se reserva y cuesta 350 CZK (unos 14 €); los días de mucha gente se agota. Alojamiento en la zona: Alojamiento en la Suiza Bohemia →
1. Pravčická brána en la Suiza Bohemia

2. Rocas de Adršpach-Teplice

Una de las mayores ciudades de roca de Europa Central y, para nosotros, el laberinto de piedra más espectacular del país. Entre torres de arenisca serpentea un circuito que pasa por un pequeño lago donde se puede dar una vuelta en barca de remo.
  • Qué ver: las rocas de Adršpach con su lago y su cascada, las vecinas rocas de Teplice y la garganta Vlčí rokle.
  • Dificultad: media; el circuito básico mide 3,5 km, con pasos estrechos y escaleras.
💡 Consejo: La entrada es de pago y sale más barata online, donde eliges el día de visita: en julio y agosto cuesta 200 CZK por adulto comprada por internet y 250 CZK en taquilla (unos 8–10 €). La barca se paga aparte y solo en efectivo. Hasta el 31 de octubre de 2026 están reconstruyendo un puente en la carretera de acceso y hay un tramo con semáforo, así que cuenta con algo más de tiempo.

Rocas de Adršpach-Teplice

3. Rocas de Prachov (Paraíso Checo)

Ciudad de roca de arenisca junto a Jičín, con torres y columnas de formas imposibles de hasta 40 metros de altura. Su red de miradores y escalerillas la convierte en la excursión «rocosa» ideal, que pueden hacer también niños algo mayores.
  • Qué ver: los circuitos entre las torres y los miradores Český ráj y Šlikova vyhlídka.
  • Dificultad: fácil o media, según el circuito que elijas.

Rocas de Prachov en el Paraíso Checo

4. Ciudad de roca de Hrubá Skála (Paraíso Checo)

La otra joya rocosa del Paraíso Checo (Český ráj), entre el castillo de Valdštejn y el palacio de Hrubá Skála: cientos de torres de arenisca, algunas de más de 50 metros. El circuito clásico enlaza varios miradores preciosos, y desde el de Mariánská vyhlídka se ve a lo lejos la silueta de las ruinas de Trosky.
  • Qué ver: los miradores Mariánská vyhlídka, U Lvíčka y Adamovo lože, el palacio de Hrubá Skála y las ruinas de Valdštejn.
  • Dificultad: media; raíces, escaleras y escalerillas.

5. Krkonoše y Sněžka

La montaña más alta de República Checa (1.603 m) y, a su alrededor, los Krkonoše (Montes de los Gigantes), con circos glaciares, turberas y cascadas. A la cima se sube en telecabina desde Pec pod Sněžkou o a pie por Růžová hora. Si te interesan las cumbres, tienes el ranking completo en las montañas más altas de República Checa.
  • Qué ver: Sněžka, la cascada de Pančava (la más alta del país), el nacimiento del Elba, los circos de Sněžné jámy y la turbera de Úpská rašelina.
  • Dificultad: exigente a pie, fácil en telecabina.
💡 Consejo: En las crestas hace frío y viento incluso en pleno verano y el tiempo cambia en cuestión de minutos. Lleva chaqueta y gorro aunque en Praga haga 30 grados.

6. Šumava: Boubín y los lagos glaciares

Šumava (la Selva de Bohemia) es calma y espacio a lo grande. El bosque primario de Boubín es un resto del bosque original con árboles de varios siglos, y en las mesetas de Šumava se esconden los lagos glaciares de Laka, Plešné y Černé. Te lo contamos con más detalle en nuestra guía del Parque Nacional Šumava.
  • Qué ver: Boubín con su torre mirador, los lagos Laka y Plešné, el sendero Povydří junto al río Vydra y las turberas de Modrava.
  • Dificultad: fácil o media (Povydří es un paseo, la subida a Boubín es más larga).
💡 Consejo: En Šumava merece la pena dormir allí y dedicarle dos días, porque las distancias son grandes. Dentro del parque nacional hay zonas tranquilas (klidová území) donde solo se puede ir por los senderos señalizados, y algunos tramos se cierran en primavera para proteger al urogallo; los drones están prácticamente prohibidos. Alojamiento en Šumava →

Prado de montaña y bosque en Šumava

7. Karst de Moravia: Macocha y las cuevas de Punkva

La sima más famosa del país: Macocha tiene 138 metros de profundidad y en el fondo se ve el agua del río subterráneo Punkva. La visita a las cuevas de Punkva (Punkevní jeskyně) termina con un paseo en barca por ese mismo río bajo tierra.
  • Qué ver: los miradores superior e inferior sobre Macocha, las cuevas de Punkva con la barca, el telesilla y las cuevas Balcarka y Kateřinská.
  • Dificultad: fácil (a los miradores se puede llegar también en telesilla).
💡 Consejo: Reserva las entradas de las cuevas de Punkva online con antelación: en temporada las visitas se agotan con días de margen. La visita dura unos 50 minutos, dentro hay 7–8 °C y no se permite entrar con carrito.

8. Beskides

Crestas cubiertas de bosque en el extremo oriental del país, donde se va a caminar sin prisas y a por vistas. Su símbolo es Lysá hora (1.323 m); en las estribaciones está el recinto de caza de Hukvaldy, con gamos en semilibertad, y por la cresta entre Pustevny y el monte Radhošť se pasa junto a la estatua del dios eslavo Radegast.
  • Qué ver: Lysá hora, Pustevny y Radhošť, el recinto de Hukvaldy y Velký Polom.
  • Dificultad: media (la subida a Lysá hora es empinada).
Tienes más ideas en nuestro artículo Qué ver en los Beskides checos.

Amanecer sobre las crestas de los Beskides

9. Jeseníky y Praděd

La segunda sierra más alta de Chequia, con Praděd (1.491 m) y su torre de telecomunicaciones con mirador. Alrededor hay turberas, cascadas y campos de piedras. Las mejores rutas por la zona las recogemos en rutas de senderismo en Jeseníky.
  • Qué ver: Praděd, el circo de Velká kotlina, la turbera de Rejvíz con el lago Velké mechové jezírko y las cascadas del Bílá Opava.
  • Dificultad: media o exigente (el Bílá Opava se remonta por escalerillas y pasarelas).

10. Pálava y el paisaje cultural de Lednice-Valtice

Blanquísimas rocas calizas sobre Mikulov, con viñedos y estepa de plantas amantes del calor. Al pie de Pálava, en Dolní Věstonice, se encontró la famosa Venus de Věstonice, una de las figuras de cerámica más antiguas del mundo. El circuito por la cresta es fácil y tiene vistas a los embalses de Nové Mlýny. Para completar el viaje por la zona, mira nuestras excursiones por Moravia del Sur.
  • Qué ver: Děvín, el monte Svatý kopeček, las ruinas de Dívčí hrady y, muy cerca, Lednice.
  • Dificultad: fácil, ideal con niños y en primavera u otoño.

11. Parque Nacional de Podyjí

El parque nacional más pequeño de Chequia, en el sur de Moravia, donde el río Dyje se encaja en un cañón profundo lleno de meandros, con viñedos en los bordes. Tranquilidad, brezales y miradores a montones.
  • Qué ver: el mirador Sealsfieldův kámen, las cuevas heladas Ledové sluje, las ruinas del castillo Nový Hrádek y los brezales de Havraníky.
  • Dificultad: fácil o media.

12. Areniscas del Elba y Tiské stěny

Zona de rocas al oeste de la Suiza Bohemia. Tiské stěny es un gran laberinto de arenisca con pasadizos estrechos que encanta a niños y fotógrafos por igual.
  • Qué ver: Tiské stěny (Velké y Malé) y Děčínský Sněžník, con una torre mirador de piedra de 1864, una de las más antiguas del país.
  • Dificultad: fácil (el circuito entre las paredes es corto, pero muy entretenido). A la entrada se paga una pequeña aportación para el mantenimiento de los senderos.

13. Kokořínsko: la tierra de Mácha

Un paisaje romántico de valles de arenisca, rocas en forma de seta y pinares alrededor del castillo de Kokořín. Tranquilo, perfecto para un paseo sin agobios.
  • Qué ver: el valle Kokořínský důl, las rocas «tapadera» Kokořínské pokličky, el castillo de Kokořín y, algo más lejos, el lago Máchovo jezero.
  • Dificultad: fácil.

14. Slavkovský les y Soos

El rincón de los balnearios de Bohemia occidental, con turberas y manantiales minerales. La reserva natural nacional de Soos, cerca de Františkovy Lázně, es única: se recorre por una pasarela de madera entre volcanes de lodo y surgencias de agua mineral que burbujean por el dióxido de carbono.
  • Qué ver: la reserva de Soos con sus volcanes de lodo, las turberas Kladská rašeliniště y las reservas naturales en torno a Mariánské Lázně.
  • Dificultad: fácil; Soos se recorre por un sendero didáctico y lo puede hacer cualquiera (la entrada es de pago).

15. Křivoklátsko

Bosques inmensos y valles profundos a lo largo del río Berounka, reserva de la biosfera de la UNESCO. Los domina el castillo real de Křivoklát.
  • Qué ver: el castillo de Křivoklát, el valle del Berounka, los senderos didácticos y las pozas Skryjská jezírka.
  • Dificultad: fácil o media.

16. Bosque de Bohemia: los prados de Capartice

Un rincón tranquilo y poco conocido junto a la frontera con Baviera. La antigua franja fronteriza del telón de acero se ha convertido en naturaleza salvaje, y los prados de Capartice (Capartické louky) están entre los más valiosos del área protegida.
  • Qué ver: los prados de Capartice, el monte Čerchov con la torre mirador Kurzova věž y los senderos didácticos por la frontera olvidada.
  • Dificultad: media.

17. Montes Orlické

Una cresta fronteriza con turberas, pequeños búnkeres de antes de la Segunda Guerra Mundial y el camino de cresta de Jorge de Poděbrady. Menos gente que en Krkonoše y mucha más calma. Lo contamos en detalle en excursiones por los montes Orlické.
  • Qué ver: Velká Deštná (la cima más alta, 1.115 m), la garganta Zemská brána en el Divoká Orlice y la turbera Jelení lázeň.
  • Dificultad: media.

18. Sima de Hranice (Puerta de Moravia)

La sima inundada de agua dulce más profunda que se conoce. En 2022 un robot submarino bajó 450 metros bajo el agua y, sumando la parte seca, la profundidad comprobada supera ya los 500 metros sin que nadie haya llegado aún al fondo. Desde la plataforma mirador se ve la superficie del lago del fondo.
  • Qué ver: los miradores sobre la sima, el sendero didáctico, el balneario cercano de Teplice nad Bečvou y las cuevas de aragonito de Zbrašov.
  • Dificultad: fácil, un paseo corto hasta el mirador.

19. Svatošské skály (región de Karlovy Vary)

Un grupo de torres de granito sobre el río Ohře, a un paso de Karlovy Vary, envuelto en la leyenda de un cortejo nupcial convertido en piedra. El sendero llano junto al río es perfecto para ir en familia.
  • Qué ver: las rocas Svatošské skály y el sendero didáctico de Doubí a Svatošské skály a orillas del Ohře.
  • Dificultad: fácil, camino llano junto al río.

20. Paredes de Broumov y Ostaš

Una cresta de arenisca espectacular en la región de Broumov, con miradores sobre la comarca, y la ciudad de roca de Ostaš, llena de pasadizos misteriosos. Un gran plan si quieres rocas sin las multitudes de Adršpach.
  • Qué ver: el mirador Hvězda, la cresta de las Broumovské stěny, la ciudad de roca de Ostaš y, cerca, las rocas de Teplice.
  • Dificultad: media.

21. Montes Jizera y la cascada de Mumlava

Sierra del norte de Bohemia famosa por sus extensas turberas, sus arándanos y sus cumbres suaves y redondeadas. En su límite con Krkonoše, ya dentro del parque nacional de los Montes de los Gigantes, junto a Harrachov, está la cascada de Mumlava, una de las más caudalosas del país, a la que se llega por un camino cómodo incluso con carrito. Si quieres quedarte unos días, tenemos una guía de dónde alojarse en los montes Jizera.
  • Qué ver: la cascada de Mumlava, las turberas de Jizerka, Smědava y la torre mirador Štěpánka.
  • Dificultad: fácil o media (desde el centro de Harrachov a Mumlava hay unos 2 km por pista forestal).

22. Montes de Lusacia y Ještěd

Sobre Liberec se alza Ještěd (1.012 m), en su propia cresta de cuarcita, con un emisor y hotel que es uno de los edificios más conocidos del país. Un poco más al oeste empiezan los montes de Lusacia (Lužické hory), de origen volcánico, donde está Panská skála, con sus columnas regulares de basalto conocidas como «el Órgano».
  • Qué ver: la torre y hotel de Ještěd, Panská skála («el Órgano») junto a Kamenický Šenov, el monte Klíč y el castillo de roca de Sloup v Čechách.
  • Dificultad: fácil (a Ještěd sube también un teleférico).

23. Cascadas de Rešov (Nízký Jeseník)

Unas de las cascadas más bonitas de Moravia, donde el río Huntava se abre paso por una garganta rocosa entre saltos y rápidos. El circuito va por pasarelas de madera y escaleras justo encima del agua; tienes la ruta paso a paso en cascadas de Rešov.
  • Qué ver: los saltos de las cascadas de Rešov, las pasarelas de madera por la garganta y las cercanas ruinas del castillo de Rešov.
  • Dificultad: fácil o media (escaleras y pasarelas).

24. Karst de Bohemia y la cantera Velká Amerika

Paisaje calizo al suroeste de Praga, con canteras profundas, cuevas y el castillo de Karlštejn. La cantera inundada de Velká Amerika, con su agua turquesa, tiene fama de ser el «Gran Cañón checo».
  • Qué ver: el mirador sobre la cantera Velká Amerika, las cuevas de Koněprusy, el castillo de Karlštejn y el pueblo de Svatý Jan pod Skalou, bajo un peñasco calizo.
  • Dificultad: fácil, hasta el borde de la cantera se va por terreno llano.
💡 Consejo: Bajar hasta el agua de Velká Amerika está prohibido y es peligroso (el túnel de acceso está cerrado con una verja y te arriesgas a una multa), así que mírala desde arriba: un sendero señalizado en amarillo recorre el borde norte con varios miradores de acceso libre desde el pueblo de Mořina. El paisaje de alrededor es gratis.

Naturaleza en República Checa con niños o sin esfuerzo

Si vas con niños pequeños o simplemente no te apetece sudar cuesta arriba, apuesta por circuitos cortos por caminos firmes que terminen en algo que ver. Estas ideas funcionan también con carrito o con los peques en mochila portabebés, y hay muchas más en nuestra selección de rutas fáciles con niños en República Checa:
  • Soos, junto a Františkovy Lázně: pasarela de madera entre volcanes de lodo; a los niños les encanta el barro que burbujea.
  • Pálava: un circuito corto a Děvín con vistas, fácil de combinar con el zoo o con Lednice.
  • Kokořínské pokličky: rocas «seta» de cuento en un paseo sin dificultad.
  • Svatošské skály: sendero llano junto al río Ohře, sin cuestas.
  • Tiské stěny: un laberinto corto pero aventurero, para trepar y jugar al escondite.
  • Cascada de Mumlava: un camino tranquilo desde Harrachov hasta el agua, apto incluso para carrito.
  • Macocha en telesilla: a la sima y a las cuevas se llega sin caminatas duras (eso sí, en las cuevas de Punkva no se entra con carrito).
💡 Consejo: Con niños nos han funcionado muy bien los senderos didácticos con juegos y tareas a lo largo del camino, que marcan muchos parques y regiones: el niño tiene un motivo para seguir andando y tú, un rato de paz.

Información práctica y qué llevar

La naturaleza en República Checa es accesible y barata: la mayoría de los lugares son de acceso libre y gratuito, y lo que se paga es sobre todo el aparcamiento y las entradas a cuevas, recintos y barcas. Algunas cosas que conviene tener controladas:
  • Aparcamiento: en los sitios conocidos (Adršpach, Pravčická brána, Macocha) cuenta con 100–250 CZK al día (unos 4–10 €) y, en temporada, con aparcamientos llenos; llega pronto.
  • Entradas: cuevas y recintos son de pago (por lo general entre 120 y 350 CZK, unos 5–14 €) y muchas veces se compran online con antelación: en las cuevas de Punkva y en Adršpach, sin entrada comprada te puedes quedar fuera o pagar más.
  • Calzado y capas: en las ciudades de roca y en la montaña hay raíces, escaleras y escalerillas; el calzado firme es imprescindible, y en las crestas, chaqueta incluso en verano.
  • Agua y comida: en los parques nacionales el bar más cercano puede quedar lejos, lleva agua de sobra.
  • Normas: en parques nacionales y reservas no se sale de los senderos señalizados donde así se indica, no se recoge nada, no se hace fuego, no se acampa fuera de los campings y los perros van a menudo solo con correa.
¿Vas a moverte en coche? Échale un vistazo a nuestra Ruta en coche por República Checa: 24 paradas desde Praga, Brno y Viena. Y si viajas con tu compañero de cuatro patas, te será útil República Checa con perro.
💡 Consejo: ¿Quieres sumarle a la naturaleza alguna experiencia, un paseo en barca, una visita a una cueva o un teleférico? Las entradas y excursiones por Chequia se pueden reservar online con antelación: Experiencias y excursiones en Chequia →

Dónde dormir si la excursión se convierte en fin de semana

En los destinos de naturaleza compensa dormir lo más cerca posible del inicio de la ruta: por la mañana te ahorras una hora de coche y la pelea por aparcar. Las opciones más habituales son los refugios y cabañas de montaña (las «boudy» checas), las pensiones al pie de la sierra y los campings, de los que tenemos una selección en camping en República Checa.

  • Lo más barato: una parcela de camping o una cama en un albergue turístico, más o menos de 350 a 700 CZK (unos 15–30 €) por persona y noche.
  • Gama media: una habitación doble en una pensión, de 1.500 a 2.500 CZK (unos 60–100 €) con desayuno.
  • Junto al sendero: refugios de montaña donde pagas por la ubicación y por salir andando sin coger el coche. Se reservan con mucha antelación.
  • La mejor relación calidad-precio: Jeseníky, los Montes Metálicos (Krušné hory) y Vysočina, donde la naturaleza no tiene nada que envidiar y los precios son más bajos que en Krkonoše.

Compara precios y disponibilidad actuales en la oferta de alojamiento de la zona.

Más ideas

Preguntas frecuentes sobre la naturaleza en República Checa

¿Qué lugares de naturaleza en República Checa son mejores para ir con niños? Los circuitos cortos que acaban en algo llamativo: Soos con sus volcanes de lodo, Pálava, las rocas «seta» de Kokořínsko, Svatošské skály junto al río o el laberinto de Tiské stěny. A la sima de Macocha y a las cuevas del Karst de Moravia se llega en telesilla, sin caminatas duras.¿Dónde está la naturaleza más bonita de República Checa? Depende de lo que te guste, pero lo que más se suele citar son las ciudades de roca (Adršpach, Prachov y Hrubá Skála en el Paraíso Checo), la Suiza Bohemia con Pravčická brána, las montañas de Krkonoše y Jeseníky y la salvaje Šumava. En el sur de Moravia destacan Pálava y el Parque Nacional de Podyjí.¿Adónde ir un fin de semana de naturaleza en Chequia? Para dos días, lo ideal es Šumava (Boubín y los lagos glaciares), Krkonoše con Sněžka, el Paraíso Checo con sus ciudades de roca o Jeseníky con Praděd. Como las distancias son largas, merece la pena dormir en la propia zona para no pasarte el día en el coche.¿Cuál es la mejor época para disfrutar de la naturaleza en República Checa? Mayo y junio, cuando todo está verde y en flor, y septiembre y octubre, con los bosques de colores y menos gente. El verano va bien para la montaña y los lagos, pero en los sitios más famosos hay multitudes. En invierno las crestas nevadas son preciosas, aunque solo para quien tiene experiencia en montaña.¿Qué parajes naturales de Chequia se pueden visitar gratis? La mayor parte: Pálava, los senderos de Šumava, Kokořínsko, las paredes de Broumov, los miradores sobre Velká Amerika o la subida a pie a Sněžka no cuestan nada. Se paga sobre todo el aparcamiento y las entradas a cuevas, recintos como Adršpach o Soos y las barcas; en Tiské stěny se pide una pequeña aportación.¿Cuál es la ciudad de las rocas más bonita de República Checa? La más grande y, para muchos, la más impresionante es la de Adršpach-Teplice. En el Paraíso Checo son preciosas las rocas de Prachov y de Hrubá Skála, y si buscas algo más tranquilo y sin multitudes, Tiské stěny y la ciudad de roca de Ostaš.¿Qué naturaleza hay cerca de Praga? Muy a mano quedan Křivoklátsko con el valle del Berounka, Kokořínsko, el Paraíso Checo y el Karst de Bohemia con la cantera Velká Amerika y Karlštejn; la Suiza Bohemia está a unas dos horas en coche. Dentro de la propia Praga puedes escaparte al valle de Prokop (Prokopské údolí), a Divoká Šárka o al parque Obora Hvězda.¿Hay que reservar la entrada para las excursiones por la naturaleza? Para los senderos no, son de acceso libre. Pero para los recintos y cuevas de pago conviene (y a veces es casi obligatorio) comprar antes: las cuevas de Punkva en el Karst de Moravia admiten reserva hasta con un año de antelación y en Adršpach la entrada online es más barata y te evita quedarte sin ella en temporada alta.¿Cuál es la montaña más alta y la sima más profunda de República Checa? La montaña más alta es Sněžka, en Krkonoše (1.603 m). La sima inundada de agua dulce más profunda que se conoce en el mundo es la de Hranice, con más de 500 metros de profundidad comprobada; su fondo todavía no se ha alcanzado.¿Dónde ver cascadas en República Checa? Entre las más bonitas están la cascada de Pančava en Krkonoše (la más alta del país), la de Mumlava junto a Harrachov, las del Bílá Opava en Jeseníky y las cascadas de Rešov en Nízký Jeseník, donde se camina por pasarelas sobre la garganta.¿Cuánto cuesta una excursión por la naturaleza en Chequia? La naturaleza en sí es gratis. Lo que hay que presupuestar es el aparcamiento (unos 100–250 CZK, 4–10 €, al día en los sitios conocidos), las entradas a cuevas y recintos (más o menos 120–350 CZK, 5–14 €) y la gasolina. Una excursión en familia sale, por tanto, por unas pocas decenas de euros.

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