Aktualizováno 13.10.2026
Hay ciudades que se visitan y ciudades que se viven, y Cartagena de Indias es de las segundas. Por la mañana paseas entre balcones de madera y murallas coloniales, por la tarde flotas en un volcán de lodo y por la noche navegas sobre un agua que brilla cada vez que mueves la mano. Si te preguntas qué hacer en Cartagena de Indias, la respuesta corta es que la ciudad colonial es solo la mitad del viaje: la otra mitad son las playas de arena blanca, las islas de coral y los pueblos del Caribe colombiano que la rodean, con loros volando sobre tu cabeza. Nosotros anduvimos por allí como Alicia en el País de las Maravillas, así que acompáñanos y te contamos qué ver en Cartagena de Indias y alrededores.
Dónde está Cartagena de Indias (y por qué no es la de Murcia)
Desde España la aclaración casi sobra, pero Google no opina lo mismo: busca «Playa Blanca Cartagena» y te saldrán también las calas de Murcia. Cartagena de Indias está en la costa norte de Colombia, a orillas del mar Caribe, y es un auténtico fenómeno: el casco antiguo, rodeado de casas coloniales y de enormes fortificaciones, queda a un paseo de los rascacielos de Bocagrande. El «de Indias» servía precisamente para distinguirla de su homónima española. Su centro histórico, inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1984, es el testimonio vivo de la época en que Cartagena fue una de las grandes bases del imperio español en América, y todavía hoy lo abrazan unos 11 kilómetros de murallas de piedra.
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Cartagena de Indias como campamento base
Lo que más nos sorprendió es la cantidad de planes que hay a una o dos horas de la ciudad. Alrededor de Cartagena de Indias tienes playas de arena blanca, islas caribeñas, montañas y selva, así que es un campamento base perfecto para excursiones de todo tipo. Por eso no te contamos solo qué hacer dentro de las murallas, sino también en los alrededores, porque el plancton bioluminiscente o un volcán de lodo son cosas que solo puedes ver en unos pocos lugares del planeta, y este es uno de ellos.
Cuándo ir a Cartagena de Indias: la mejor época
La mejor época para viajar a Cartagena de Indias va de diciembre a abril, cuando las temperaturas son agradables y apenas llueve. Aquí no hay invierno: las temperaturas medias rondan los 29-31 °C durante todo el año, y lo que cambia es la lluvia. Donde más llueve es de septiembre a noviembre, aunque los primeros chaparrones llegan ya en mayo. Suelen ser aguaceros cortos e intensos, que no significan ni mucho menos que vaya a llover varios días seguidos. Eso sí, en esos meses la humedad es altísima, y entre junio y noviembre, en plena temporada de huracanes del Atlántico, la costa caribeña puede verse afectada por tormentas tropicales.
Ojo con la temporada alta. De mediados de diciembre a finales de enero y en Semana Santa también están de vacaciones los colombianos: los hoteles del casco antiguo se llenan y los precios del alojamiento y de las excursiones a las islas son los más altos del año. Si puedes, ve entre febrero y abril evitando la Semana Santa, o a caballo entre noviembre y diciembre, cuando normalmente ya no llueve y las multitudes todavía no han llegado.

Cómo llegar a Cartagena de Indias y moverte por la ciudad
Desde España lo normal es volar a Cartagena con una o dos escalas. Desde Madrid hay vuelos directos a Bogotá y a Medellín, y desde Barcelona también a Bogotá; desde allí enlazas con un vuelo nacional de aproximadamente hora y media hasta Cartagena, que tiene varias conexiones diarias con ambas ciudades. Otra opción es hacer escala en Panamá. Antes de reservar, comprueba si en tus fechas opera algún vuelo directo de temporada desde Madrid. La ventaja de entrar por Bogotá o Medellín es que Cartagena se combina muy fácilmente con una ruta por el interior del país.
El aeropuerto Rafael Núñez (CTG) está en el extremo norte de la ciudad, a solo 10-15 minutos en coche del casco antiguo. El taxi amarillo oficial se paga en un mostrador de la sala de llegadas, donde te dan un tique con la tarifa según la zona. Hasta el centro histórico y Getsemaní sale por unos 16.000-20.000 pesos colombianos (COP), es decir, unos 4-5 €; a Bocagrande algo más, y por la noche y en festivos hay recargo. Si el conductor te dice un precio distinto del que pone el tique, díselo antes de subir.
Por la ciudad, el centro histórico y Getsemaní se recorren mejor a pie, porque las distancias son cortas. Para trayectos más largos, por ejemplo a Bocagrande, a La Popa o al puerto, funcionan aplicaciones como Uber, InDrive o Cabify. El Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda no coger taxis en la calle, así que pídelo por aplicación o desde el alojamiento. También hay autobuses rápidos de Transcaribe, aunque como turista rara vez los necesitarás.
Desde Santa Marta y Barranquilla llegan a Cartagena autobuses y minibuses (desde Santa Marta son unas 4-5 horas). En Colombia no se recomienda viajar por carretera de noche, ni en coche ni en autobús, así que planifica los trayectos de día. Desde Santa Marta puedes seguir hasta el Parque Nacional Tayrona.
Información práctica antes de viajar a Cartagena de Indias
- Entrada en Colombia: con pasaporte español no necesitas visado para un viaje turístico; Migración Colombia concede a la entrada un permiso de hasta 90 días. Basta con un pasaporte en vigor. Antes de volar tienes que rellenar el formulario gratuito Check-MIG en la web de Migración Colombia, como pronto 72 horas y como tarde una hora antes del vuelo. Cuenta también con que te pueden pedir el billete de vuelta o de salida de Colombia y que demuestres que tienes dinero suficiente para la estancia. Las webs que cobran por el Check-MIG no son oficiales.
- Dinero: se paga en pesos colombianos (COP). Como referencia, 1 € son unos 3.700 COP, es decir, 1.000 COP equivalen a unos 0,27 €. En los hoteles y restaurantes del casco antiguo aceptan tarjeta sin problema, pero necesitarás efectivo para las lanchas, las tasas del muelle, la comida callejera y las excursiones fuera de la ciudad. Saca dinero preferiblemente en cajeros que estén dentro de bancos o centros comerciales.
- IVA en el alojamiento: los turistas extranjeros no residentes en Colombia están exentos del 19 % de IVA en el alojamiento de hoteles registrados. Para ello el hotel suele hacer una copia del pasaporte con el sello de entrada. No todos lo descuentan por iniciativa propia, así que revisa la factura al hacer el check-out.
- Salud: antes de viajar a Colombia, consulta en un Centro de Vacunación Internacional si te conviene la vacuna de la fiebre amarilla; el Ministerio de Asuntos Exteriores recuerda que se exige para entrar en la mayoría de los parques nacionales colombianos. En la costa hay dengue y otras enfermedades que transmiten los mosquitos, así que lleva repelente también para la ciudad. Un seguro de viaje con buena cobertura médica es imprescindible: en Colombia la asistencia se paga por adelantado.
- Diferencia horaria y enchufes: en Colombia son 7 horas menos que en la España peninsular en horario de verano y 6 horas menos en invierno. La tensión es de 110 V y los enchufes son de tipo americano, así que lleva adaptador.
¿Es seguro viajar a Cartagena de Indias?
Cartagena de Indias es uno de los destinos más visitados de Colombia y, además de los locales, está llena de turistas. Nosotros nos sentimos a gusto en el centro histórico y en Getsemaní incluso de noche. La mayoría de los viajeros se mueve por estas zonas y por Bocagrande, donde hay mucha policía y mucha gente en la calle. Lo que más te va a cansar son los vendedores ambulantes, que pueden ser muy insistentes. Mucha gente vive de ofrecer cosas al turista, ya sean souvenirs, masajes, comida callejera o excursiones. Basta con sonreír, decir «no, gracias» y seguir andando. Y en todo lo que contrates (un masaje en la playa, una foto con una palenquera, fruta), pacta el precio antes, no después.
Pero tampoco es para ir despreocupado. El Ministerio de Asuntos Exteriores advierte de que la inseguridad está creciendo en las grandes ciudades colombianas, y menciona expresamente Cartagena de Indias, aunque la sitúa entre los destinos turísticos más tranquilos del país. Recomienda extremar la prudencia por la noche y en las zonas turísticas, no sacar el móvil ni la cartera sin necesidad en la calle y no pasear por lugares solitarios; lo sensato es no llevar encima objetos de valor ni el pasaporte original. También alerta de la escopolamina o «burundanga», una droga que se mezcla con la bebida o la comida para robar a la víctima. No dejes tu copa sin vigilar, sobre todo en los bares y en las citas con gente de aplicaciones. Fuera de los barrios turísticos no deambules de noche, y no subas a pie al cerro de La Popa: el camino atraviesa barrios humildes.
CONSEJO: ¿Es seguro viajar a Colombia? 6 consejos sobre qué hacer (y qué no) en el país
Qué hacer en Cartagena de Indias y alrededores: 12 planes
No te hacemos esperar más. De todo el viaje, fue en los alrededores de Cartagena donde más tiempo pasamos, y nos encantó. Vivimos auténticas aventuras y también algún mal rato, pero para nosotros las dos cosas forman parte de viajar. ¿Qué ver en Cartagena de Indias y qué hay de interesante en los alrededores? Los 7 primeros planes son monumentos de la ciudad y los 5 siguientes, aventuras en los alrededores. Esto es lo que te ofrece Cartagena según lo que busques:
- Ocio y vida nocturna: Cartagena de Indias es una ciudad animada que de noche no se apaga. El centro histórico y el barrio de Getsemaní están llenos de bares donde se baila salsa y se mezclan ritmos africanos.
- Playas y baño: la ciudad tiene playas urbanas, pero las más bonitas, con arena blanca y agua transparente, están fuera, en las islas y en Barú. Allí puedes hacer esnórquel y bucear, y de paso te das un buen paseo en lancha.
- Historia y ambiente colonial: si te gusta la historia, vas a disfrutar del ambiente colonial de la ciudad, con sus murallas, sus museos y sus callejuelas con encanto.
1. Castillo San Felipe de Barajas
La gran fortaleza de la ciudad es uno de los monumentos más importantes de Cartagena y, para un español, también uno de los más cargados de historia. Los cimientos del castillo sobre el cerro de San Lázaro se levantaron en 1657 y los españoles lo fueron ampliando hasta el siglo XVIII. Defendió la ciudad de piratas e invasiones y nunca nadie lo conquistó. Aquí resistió Blas de Lezo el asedio inglés de 1741. Puedes recorrer sus murallas, meterte por parte de los túneles (son bajos y dentro hace un calor sofocante) y, desde arriba, ver la ciudad vieja y los rascacielos de Bocagrande.
La entrada para extranjeros cuesta actualmente unos 36.000 COP (unos 10 €); los colombianos pagan menos. El castillo abre todos los días aproximadamente desde por la mañana hasta las 17:00-18:00, y la visita lleva una o dos horas. Ve a primera hora o a última de la tarde: a mediodía no hay dónde esconderse del sol. El último domingo de cada mes (salvo en enero y diciembre) los colombianos entran gratis y el castillo se llena; los extranjeros pagan también ese día. Desde el centro se llega andando en unos 20 minutos atravesando Getsemaní.
2. El centro histórico de Cartagena (Ciudad Amurallada)
El centro histórico de Cartagena es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y recorrerlo es una maravilla. Sus calles estrechas y empedradas te transportan a la época colonial, entre casas de colores, balcones llenos de flores y un rincón pintoresco en cada esquina. En pleno corazón de la ciudad vieja está la catedral de Santa Catalina de Alejandría, una de las más antiguas de Sudamérica.
La entrada más habitual a la ciudad vieja es la puerta amarilla con la torre del reloj, la Torre del Reloj. Justo detrás está la plaza de los Coches con los soportales del Portal de los Dulces, donde se venden cocadas y otros dulces caribeños. A pocos pasos queda la sombreada plaza de Bolívar y, en una de sus esquinas, el Museo del Oro Zenú. Este pequeño museo del oro pertenece al Banco de la República y la entrada es gratuita; suele abrir de martes a sábado de 9:00 a 17:00 y los domingos hasta las 14:00, y cierra los lunes. También merece la pena la plaza de San Pedro Claver, con su iglesia y las esculturas metálicas de artesanos.
Para el atardecer, sube a las murallas. El bar más famoso es el Café del Mar, aunque los precios van a juego con las vistas. Igual de bien se está sentado en el murete de al lado con una cerveza comprada a un vendedor ambulante. Nosotros dejaríamos las murallas para la mañana o para última hora de la tarde: a mediodía la piedra quema y no hay ni una sombra.
Aquí se concentra la mayoría de los turistas y, con ellos, los vendedores ambulantes de cualquier cosa. Así que ve con los ojos abiertos, vigila tus cosas y hazte a la idea de que te van a abordar a cada rato.

3. Plaza de Santo Domingo
La plaza de Santo Domingo es el sitio perfecto para descansar un rato y empaparte del ambiente. Rodeada de cafés y restaurantes, es ideal para probar especialidades locales o tomarte un cóctel refrescante. La protagonista de la plaza es la escultura de bronce de una mujer recostada, la «Gertrudis», del artista colombiano Fernando Botero, con la iglesia de Santo Domingo, una de las más antiguas de la ciudad, como telón de fondo. Frente a ella está el claustro de Santo Domingo, sede del Centro de Formación de la Cooperación Española. Con tanta arquitectura colonial alrededor, es fácil olvidar que estás en Sudamérica: a un español muchas de estas calles le recordarán a Cádiz o a Sevilla.
4. Palacio de la Inquisición
Este palacio histórico se construyó en el siglo XVII y fue la sede del tribunal de la Inquisición. Hoy alberga un museo que explica cómo funcionaba la Inquisición en Colombia y qué huella dejó en la sociedad. La exposición reúne objetos y documentación sobre los procesos de aquella época oscura. El edificio es también el Museo Histórico de Cartagena, así que en las plantas superiores encontrarás además la historia de toda la ciudad. Está en la misma plaza de Bolívar, la entrada se paga allí y los textos están sobre todo en español, lo que para ti es una ventaja.
CONSEJO: ¿te tira la naturaleza? Entonces no te pierdas las playas caribeñas que se juntan con la selva en el Parque Nacional Tayrona.
5. Bocagrande, la Cartagena moderna
Bocagrande es el barrio moderno de Cartagena, con hoteles de lujo, rascacielos y playas. Aquí te sentirás más en Miami que en una ciudad colonial. Nuestro consejo es alojarte en un piso alto para disfrutar de las vistas y del contraste entre la historia y el presente. Además tienes playa a pie de calle para descansar. Eso sí, no esperes el Caribe de catálogo: la arena es más oscura, el agua suele estar turbia y los vendedores te abordan cada dos minutos.
Una de las playas más populares de Cartagena es la de Castillogrande, en la punta sur de la península: es muy amplia, más tranquila y la frecuentan sobre todo familias locales. Se llega fácilmente en transporte urbano o andando. De Bocagrande a la ciudad vieja hay un paseo de una media hora bordeando la bahía.
6. Convento de Santa Cruz de La Popa
Desde este punto elevado tienes algunas de las mejores vistas panorámicas de Cartagena y sus alrededores. En la cima del cerro de La Popa se levanta un convento del siglo XVII dedicado a la Virgen. Aquí puedes disfrutar de la tranquilidad, visitar el convento y contemplar el Caribe desde lo alto. El cerro mide unos 150 metros y la primera capilla se construyó hacia 1607.
Sube en taxi o con una visita organizada, no a pie. El camino pasa por barrios humildes al pie del cerro y no se recomienda. Pacta con el taxista que te espere una media hora, porque arriba apenas hay taxis. El convento suele abrir todos los días aproximadamente de 8:00 a 17:30, y la entrada cuesta unos 11.000-14.000 COP (unos 3-4 €).
CONSEJO: a Bogotá seguramente vas a pasar de todos modos. Si te sobran unos días, aquí tienes 13 lugares estupendos qué ver en Bogotá y alrededores.
7. Getsemaní, el corazón cultural de Cartagena
Getsemaní, pegado al centro histórico, es un estallido de color y de vida. Antes fue el barrio de trabajadores y esclavos; hoy es la zona bohemia de la ciudad, con calles llenas de arte urbano. De aquí salió el 11 de noviembre de 1811 la insurrección con la que Cartagena proclamó su independencia de España. El centro de todo es la plaza de la Trinidad, con la iglesia amarilla de la Santísima Trinidad. Por la noche se juntan allí locales y viajeros, suena música y se vende comida callejera y cerveza de las tiendas de alrededor. Hay buena vida nocturna, locales culturales, pequeñas galerías y muchísimos rincones artísticos.
De día Getsemaní es más tranquilo: los vecinos se sientan delante de casa a jugar al dominó. Entre Getsemaní y la ciudad vieja está el Parque del Centenario, donde entre los árboles se pueden ver perezosos, monitos y iguanas. Si quieres saber más sobre los murales, merece la pena hacer un recorrido guiado de arte urbano. De noche, en Getsemaní quédate en las calles iluminadas alrededor de la plaza y vigila tus cosas entre la multitud.

8. Islas del Rosario, las islas de coral del Caribe
Poco a poco salimos de la ciudad. Al suroeste de Cartagena, a cerca de una hora en lancha rápida, está el archipiélago de las Islas del Rosario. Estas islas de coral son famosas por sus arrecifes y su mar azul turquesa, perfecto para hacer esnórquel y bucear. Forman parte del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, creado en 1977. Hay un montón de excursiones a las islas para pasar un día de sol y naturaleza.
Cuidado con las tasas, que no suelen estar incluidas en el precio de la excursión. Las lanchas salen sobre todo del muelle de La Bodeguita, junto a la ciudad vieja, y allí, antes de embarcar, se paga la entrada al parque nacional (actualmente 13.500 COP), el seguro obligatorio para visitantes del parque (unos 9.000 COP) y la tasa por el uso del muelle. En total cuenta con unos 40.000 COP (unos 11 €) por persona, en efectivo. Elige una excursión en lancha pequeña y sal lo antes posible por la mañana: por la tarde el mar suele picarse y la vuelta da muchos botes.
En lugar de las playas públicas abarrotadas, puedes pagar un pasadía en alguno de los clubes de playa de las islas o de Tierra Bomba, que está a solo unos minutos en lancha de Cartagena. Es más caro, pero tienes tumbona, comida y tranquilidad, sin vendedores.
9. Volcán del Totumo, el volcán de lodo
Bañarte en lodo dentro de un pequeño volcán es toda una experiencia y te aseguro que acabarás con barro hasta detrás de las orejas. El volcán del Totumo está a unos 50 km al noreste de Cartagena, a cerca de una hora de camino. Mide apenas unos 15 metros; subes a la cima por una escalera de madera y te dejas caer en un cráter de lodo espeso y tibio en el que es imposible hundirse. Aunque no es un volcán activo en el sentido de las erupciones, la gente de la zona lo considera un lugar sagrado y cree que su barro tiene propiedades curativas, así que atrae tanto a turistas como a colombianos que vienen a relajarse y a disfrutar de los beneficios del baño de lodo.

Cómo llegar al volcán del Totumo
Lo mejor es coger un autobús local hasta el pueblo de Loma de Arena, donde los mototaxis te llevan por cuatro pesos hasta el mismo volcán (lo ideal es pactar con ellos que te esperen y te traigan de vuelta). También puedes ir con cualquiera de las excursiones de las agencias locales: una excursión organizada desde Cartagena con la entrada y la comida incluidas cuesta unos 95.000-150.000 COP (unos 25-40 €). La entrada sola ronda los 20.000 COP (unos 5 €) por persona. El masaje en el lodo, las fotos y el lavado se pagan aparte, así que lleva billetes pequeños.
Dónde lavarse después
Seguramente es lo primero que te preguntas: dónde te quitas el barro. Porque cuando estás embarrado de la cabeza a los pies (y lo estarás si te metes), no hay autobús ni coche que te quiera llevar. Justo al lado del volcán hay una laguna donde puedes lavarte. Eso sí, allí te esperan señoras del pueblo empeñadas en ayudarte a lavarte a toda costa, que luego te piden dinero por ello.
Nosotros les dijimos varias veces que no queríamos, pero aun así nos echaron agua con un cubo y nos llevaron de la mano hasta el agua. A mí la verdad es que no me lavaron gran cosa, solo me tiraban agua a la cara con el cubo, y cuando al final les dijimos que no teníamos dinero (teníamos que guardar el efectivo para el transporte), se rieron de nosotros. Pero no pasó nada.
10. Playa Blanca y el Caribe de postal
A unos 45 minutos en lancha o cerca de una hora en coche de Cartagena está Playa Blanca, en la isla de Barú, considerada una de las playas más bonitas del Caribe. Con su arena blanca y fina y su agua turquesa, es el sitio perfecto para relajarte al sol. Puedes alquilar una tumbona o darte un homenaje de pescado y marisco frescos. Eso sí, hacia mediodía llegan las lanchas y los autobuses con los excursionistas de un día y la playa se llena. Si quieres disfrutar de Playa Blanca con calma, quédate a dormir en una cabaña sencilla o en una hamaca y aprovecha la mañana y la última hora de la tarde, cuando las multitudes se van. En la playa, pacta siempre los precios antes (tumbonas, comida, excursiones).
Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo
Este parque nacional protege una de las mayores zonas de arrecifes de coral de Colombia y es un lugar ideal si te gusta la naturaleza y la vida marina. Ofrece un montón de actividades, como bucear, hacer esnórquel y explorar rincones de naturaleza casi intacta. También es un sitio estupendo para observar aves y fauna marina.
Plancton bioluminiscente y aventura nocturna
¿Sabías que cerca de Cartagena se puede ver plancton bioluminiscente? Son diminutos organismos marinos que emiten luz gracias a una reacción química de enzimas. Cuando te mueves en el agua, se enciende una luz suave de color azul verdoso (como si tuvieras poderes mágicos y cada movimiento dejara detrás una estela brillante de cometa). En Cartagena puedes contratar distintas excursiones en barco y combinar, por ejemplo, un día en Playa Blanca con la salida nocturna, como hicimos nosotros. El plancton se ve mejor en noches sin luna; con luna llena brilla menos.

11. San Basilio de Palenque
Si te apetece salir de Cartagena y te interesa la época colonial de Sudamérica, San Basilio de Palenque te va a gustar. Su espacio cultural está inscrito desde 2005 en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, y es uno de los lugares con más peso histórico de Colombia.
Está a unos 50 kilómetros al sureste de Cartagena y fue uno de los primeros pueblos libres de América, fundado por africanos que habían escapado de la esclavitud. Hoy viven allí sus descendientes, así que puedes ver un pedacito de África en plena Colombia, con toda su cultura. Los palenqueros conservan su propia lengua, el palenquero, además de su música y sus tradiciones, y de aquí vienen las palenqueras, las mujeres con palanganas de fruta en la cabeza que te cruzarás en el centro de Cartagena. El trayecto dura una hora y media aproximadamente y lo mejor es ir con un guía de la propia comunidad, para que el dinero se quede en el pueblo.
12. Isla de San Andrés, el paraíso caribeño
San Andrés, ese pedacito de paraíso caribeño, es justo el lugar al que te gustaría teletransportarte cuando piensas en unas vacaciones bajo las palmeras. Tiene agua cristalina, playas de arena blanca y unos arrecifes de coral increíbles que piden a gritos gafas y tubo. Pero San Andrés no es solo mar: es también una mezcla muy viva de cultura caribeña, porque es donde se van de vacaciones los propios colombianos de todo el país, y eso le da un ambiente muy animado.
Eso sí, a diferencia de los demás planes, no es una excursión de un día. San Andrés está a unos 700 kilómetros de Cartagena, más cerca de Nicaragua que del continente colombiano, y solo se llega en avión (el vuelo dura algo más de una hora). Para ir a la isla hay que pagar una tarjeta de turismo obligatoria, que a menudo cobra ya la aerolínea al facturar. Comprueba el precio actual antes de volar. A San Andrés merece la pena dedicarle al menos 3 o 4 días.
CONSEJO: ¿sabías que en Colombia están las palmeras más altas del mundo, el mejor café y un montón de colibríes? Todo eso lo puedes ver en el pueblito de montaña de Salento, lleno de color y con un ambiente increíble.

Si te sobra tiempo: La Boquilla, Bazurto y museos
La Boquilla es un pueblo de pescadores al norte del aeropuerto, donde los pescadores te llevan en canoa de madera por los canales del manglar. El dinero va directamente a la comunidad y es una Cartagena totalmente distinta de la de las postales. El mercado de Bazurto es enorme, ruidoso y caótico, y es el día a día de la gente de aquí. Ve por la mañana y con guía, porque entre la multitud hay carteristas. Si llueve o el calor puede contigo, refúgiate en el Museo Naval del Caribe, junto a las murallas (barcos, piratas y asedios a la ciudad), o en el pequeño museo del chocolate de la ciudad vieja, que termina con una degustación. Sobre qué probar en Colombia te contamos más en el artículo sobre la comida típica de Colombia.
Dónde alojarse en Cartagena de Indias
En Cartagena importa más que en ningún otro sitio dónde duermes. Para una primera visita te recomendamos el centro histórico o Getsemaní, desde donde llegas a todo andando. Bocagrande tiene sentido si quieres un hotel moderno con piscina junto al mar y no te importa ir al centro en taxi o con un paseo de media hora. Los precios son más altos en diciembre, enero y Semana Santa, así que en esas fechas reserva con antelación.
Centro histórico (Ciudad Amurallada y San Diego)
Dormir dentro de las murallas es lo más caro, pero tienes los monumentos, los restaurantes y el atardecer sobre las murallas a la puerta de casa. La parte norte, San Diego, es más tranquila.
- Viajero Cartagena – Centro Hostel: opción económica solo para adultos en San Diego. Cocina compartida, bar, terraza soleada y recepción 24 horas; todas las habitaciones tienen aire acondicionado y caja fuerte. La playa de Marbella queda a unos 800 metros.
- Hotel Don Pedro de Heredia: precio medio en pleno centro histórico. Piscina al aire libre, azotea con vistas a los tejados coloniales, habitaciones con vigas de madera y muebles antiguos, y desayuno americano por la mañana.
- Sofitel Legend Santa Clara Cartagena: lujo en el antiguo convento de Santa Clara, del siglo XVII, en San Diego. Piscina al aire libre, un gran spa con sauna y gimnasio, restaurante en el claustro y un desayuno que los huéspedes elogian mucho.
Getsemaní
Getsemaní es algo más barato que el centro amurallado y por la noche la plaza de la Trinidad está llena de vida. Si te gusta acostarte pronto, pide una habitación que dé al patio.
- Life is Good Cartagena Hostel: hostal en la Calle Larga con baño privado en las habitaciones, terraza, bar y restaurante (cocina caribeña, italiana y peruana). Desayuno con opción vegetariana y vegana.
- Posada La Fe: pequeña posada en el Callejón Ancho con piscina al aire libre y habitaciones con aire acondicionado. El Castillo San Felipe y el Museo del Oro quedan a unos 700 metros andando.
- Hotel Monterrey: hotel en una casa colonial justo enfrente de la Torre del Reloj, es decir, entre Getsemaní y la ciudad vieja. Piscina, restaurante y bar en la azotea, con desayuno bufé.
- Osh Hotel Cartagena: hotel de cinco estrellas, más caro, en la Calle de la Magdalena, con piscina al aire libre, gimnasio y jardín. También puede organizarte el traslado desde el aeropuerto.
Bocagrande y El Laguito
Hoteles en altura frente al mar, centros comerciales y paseo marítimo. A la ciudad vieja se llega en taxi en pocos minutos.
- Hotel Dann Cartagena: hotel grande con piscina y acceso directo a la playa; algunas habitaciones tienen balcón con vistas al mar. Desayuno bufé incluido.
- Hyatt Regency Cartagena: torre moderna a pocos pasos de la playa de Bocagrande. Piscina al aire libre, bar, restaurante y aparcamiento gratuito.
- Hotel Caribe by Faranda Grand: hotel clásico a pie de playa, rodeado de un jardín tropical. Gran piscina al aire libre, spa, gimnasio y tres restaurantes; allí mismo puedes contratar salidas de buceo.
La agitada historia de Cartagena de Indias
La historia de Cartagena se remonta a 1533, cuando la fundó el conquistador español Pedro de Heredia, aunque los arqueólogos han descubierto que la zona estaba habitada miles de años antes. Su historia es de todo menos tranquila. La ciudad era el gran puerto del comercio de metales preciosos y de esclavos, lo que atraía a piratas y a cualquiera que quisiera quedarse con una parte del botín. Por eso está tan fortificada. En 1586 la saqueó el corsario inglés Francis Drake, y solo después se empezó a construir un recinto amurallado continuo.
Los restos de las fortificaciones españolas y emblemas como el Castillo San Felipe de Barajas siguen dominando el paisaje urbano y cuentan lo importante que fue Cartagena de Indias en el pasado. La gran prueba llegó con el asedio de 1741, cuando una enorme flota británica al mando del almirante Vernon intentó tomar la ciudad. Los defensores, con Blas de Lezo a la cabeza, la rechazaron. Después, el 11 de noviembre de 1811, Getsemaní proclamó la independencia de España, y por eso a Cartagena la llaman «la Heroica».
La trata de esclavos en Cartagena
Gracias a su posición estratégica en el Caribe, en el siglo XVI Cartagena se convirtió en el puerto principal del imperio colonial español en Sudamérica. Los españoles necesitaban mano de obra para sus extensas haciendas y sus minas, sobre todo después de que la población indígena se desplomara por las enfermedades llegadas de Europa y por la esclavitud. Por eso volvieron la vista hacia África.
Desde el paso del siglo XVI al XVII, Cartagena fue uno de los pocos puertos de Sudamérica por los que los españoles podían importar legalmente esclavos africanos. Miles de personas llegaban en barco directamente al puerto de Cartagena, la mayoría desde África occidental y central. Viajaban en condiciones atroces, encadenadas y hacinadas en las bodegas, donde tenían que sobrevivir varias semanas en alta mar. Muchas morían por el camino de enfermedades, desnutrición o malos tratos.
Al llegar a Cartagena, los desembarcaban y los llevaban al mercado de esclavos de la plaza de los Coches, que hoy sigue siendo uno de los lugares históricos más importantes de la ciudad. En esta plaza se les exhibía y se les vendía como mercancía.
Los subastaban entre hacendados, dueños de minas y comerciantes españoles que necesitaban mano de obra para las minas de oro de Antioquia, las plantaciones de tabaco y otros trabajos físicos durísimos. Algunas personas esclavizadas también se vendían a la Iglesia, donde trabajaban en conventos y edificios religiosos. Quien salió en defensa de sus derechos fue el jesuita Pedro Claver, que durante décadas atendió a los esclavos en el puerto. La iglesia de San Pedro Claver, en la ciudad vieja, lleva su nombre.
El peso del pasado
El pasado esclavista de Cartagena todavía se nota. Las plazas históricas y las fortalezas son hoy símbolo de una riqueza que se levantó a costa de un sufrimiento y un derramamiento de sangre enormes. Pero la cultura de la ciudad también debe mucho a la herencia africana, que está presente en la música, el baile, la cocina y la espiritualidad de su gente. Cartagena es la prueba viva de una historia llena de contrastes, donde la belleza y la riqueza de la ciudad conviven con la memoria de tiempos oscuros y de la lucha por la libertad y la dignidad humana.
Qué haríamos distinto
Si volviéramos a Cartagena, no intentaríamos meter los doce planes en unos pocos días. Las islas, el volcán, Palenque y San Andrés ocupan cada uno un día entero, y con este calor, después de dos días de excursiones vas más arrastrándote que disfrutando. Preferiríamos dedicar un día solo a la ciudad vieja y a Getsemaní, sin mapa y sin plan, meternos por las calles donde no hay tiendas de souvenirs y sentarnos donde se sienta la gente de aquí.
Probaríamos muchas cosas. Arepa de huevo del puesto de la esquina, zumos naturales de lulo o de maracuyá, pescado frito con arroz con coco y patacones en algún comedor pequeño de Getsemaní donde no tengan la carta en inglés. Lo mejor que comimos fue en sitios de los que no habíamos leído nada antes.
Y por la tarde, en las murallas, dejaríamos el móvil en el bolsillo. No hace falta tener cien fotos de cada atardecer. Basta con sentarse en el murete, escuchar cómo la ciudad se prepara para la noche ahí abajo y no tener prisa por nada.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer en Cartagena de Indias
¿Qué hacer en Cartagena de Indias?
La propia Cartagena de Indias tiene un centro histórico precioso y el barrio de Getsemaní, con monumentos como el Castillo San Felipe de Barajas, la plaza de Santo Domingo, el convento de Santa Cruz de La Popa o el Palacio de la Inquisición, además del barrio moderno de Bocagrande, con sus rascacielos. Los mejores planes de naturaleza, como las playas, las islas del Caribe o la selva, están ya en los alrededores de la ciudad.
¿Cuáles son las mejores playas de Cartagena de Indias?
Entre las playas más bonitas de los alrededores de Cartagena están Playa Blanca, en la isla de Barú, y las playas de las Islas del Rosario, con arena blanca y agua cristalina. En la propia ciudad está la playa de Bocagrande, muy accesible, pero con el agua a menudo turbia y muchos vendedores. Más tranquila es la playa de Castillogrande, en la punta sur de la península.
¿Es seguro viajar a Cartagena de Indias?
El centro histórico, Getsemaní y Bocagrande están llenos de turistas y de policía, y se puede pasear por ellos con normalidad incluso de noche. Aun así, el Ministerio de Asuntos Exteriores advierte de que la inseguridad está creciendo en las grandes ciudades colombianas, Cartagena incluida. Vigila tus cosas, no lleves objetos de valor ni el pasaporte original, no dejes tu bebida sin vigilar y pide el taxi por aplicación o desde el hotel, nunca en la calle. Al cerro de La Popa sube en taxi, no a pie.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Cartagena de Indias?
Cartagena tiene clima tropical cálido todo el año y la mejor época para ir es la temporada seca, de diciembre a abril. Donde más llueve es de septiembre a noviembre. Ten en cuenta que de mediados de diciembre a finales de enero y en Semana Santa los precios son los más altos y hay más gente, porque también están de vacaciones los colombianos.
¿Cuántos días hacen falta en Cartagena de Indias?
Para la ciudad vieja, Getsemaní, el Castillo San Felipe y La Popa bastan dos o tres días. Si quieres ir también a las Islas del Rosario, a Playa Blanca o al volcán de lodo del Totumo, calcula cinco días. San Andrés es un viaje aparte en avión, al que conviene dedicar al menos 3 o 4 días más.
¿Necesito visado y el formulario Check-MIG para viajar a Colombia desde España?
Con pasaporte español no necesitas visado para un viaje turístico de hasta 90 días; basta con un pasaporte en vigor. Migración Colombia pide rellenar el formulario gratuito Check-MIG por internet, como pronto 72 horas y como tarde una hora antes del vuelo. También te pueden pedir el billete de vuelta o de salida de Colombia.
¿Cómo ir del aeropuerto al centro de Cartagena?
El aeropuerto Rafael Núñez está a solo 10-15 minutos en coche de la ciudad vieja. El taxi oficial se paga en un mostrador de la sala de llegadas, donde te dan un tique con la tarifa según la zona. Hasta el centro y Getsemaní cuesta unos 16.000-20.000 COP (unos 4-5 €); por la noche y en festivos hay recargo.
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