Consejos de viaje · 4.7.2026

Qué ver en Irlanda: 26 lugares imprescindibles y ruta en coche

Aktualizováno 17.9.2026

Casi todos conocemos a alguien que se pasó un verano en Dublín estudiando inglés y volvió hablando de la lluvia y de lo cara que estaba la pinta. Lo raro es la cantidad de gente que ha estado en la isla y no ha visto Irlanda: la de verdad empieza a dos horas de coche de la capital, donde el Atlántico revienta contra paredes de doscientos metros y no hay nadie mirando. Si estás decidiendo qué ver en Irlanda, el problema no es que falten sitios, es que están repartidos por toda la isla y no entran en un puente. Hemos reunido 26 lugares imprescindibles con lo que cuesta cada entrada, cuánto se tarda en llegar desde Dublín y cómo encajarlos sin pasarte el viaje al volante.

Qué ver en Irlanda: resumen rápido

  • Cuándo ir: de mayo a septiembre. Nuestros meses favoritos son junio y septiembre, con días largos y sin las colas de julio y agosto.
  • Cómo llegar: hay vuelo directo a Dublín desde Madrid, Barcelona, Málaga y una docena larga de aeropuertos españoles. Son unas dos horas y media, se paga en euros y te basta el DNI.
  • Cómo moverte: lo mejor es el coche (se conduce por la izquierda) por la Wild Atlantic Way. Sin coche, Dublín a pie y excursiones de un día desde las ciudades.
  • No te pierdas: los Acantilados de Moher, el Ring of Kerry, Killarney, Galway, Connemara y la península de Dingle.
  • Irlanda del Norte: la Calzada del Gigante y Belfast merecen mucho la pena, pero son otro país. Ahí se paga en libras y necesitas pasaporte y permiso ETA.
  • Presupuesto: desde unos 70 € al día en plan mochilero; entre 140 y 220 € si viajas con comodidad.

Cuándo ir a Irlanda y cómo recorrer la isla

Empecemos por la parte fácil: llegar no tiene ningún misterio. Dublín es de los destinos mejor conectados con España: Ryanair, Aer Lingus, Iberia y Vueling cubren la ruta desde Madrid, Barcelona, Málaga y buena parte de los aeropuertos de la península y las islas. Desde Madrid son unas dos horas y cuarenta minutos de vuelo. Y como Irlanda está en la Unión Europea y en la zona euro, no hay visado, ni cambio de moneda, ni sorpresas con la tarjeta: entras con el DNI y pagas con lo mismo que en casa. Lo único que conviene saber es que Irlanda no está en Schengen, así que al aterrizar pasarás un control de pasaportes.El tiempo irlandés sí es tan caprichoso como dicen: en una misma jornada te caerá sol, sirimiri y viento, y muchas veces durante la misma caminata. La mejor temporada va de mayo a septiembre, cuando los días se estiran (en junio no anochece hasta casi las once) y el campo está en su punto más verde. Nuestra debilidad son junio y septiembre: el tiempo todavía acompaña y hay bastante menos gente y precios más razonables que en el pico de julio y agosto.

En coche (se conduce por la izquierda)

Irlanda está hecha para el viaje por carretera. Un coche de alquiler te abre las carreteras de costa y los pueblos a los que no llega el transporte público. Pero ojo con dos cosas: se conduce por la izquierda y las carreteras rurales suelen ser estrechas y estar flanqueadas por muretes de piedra. Tómatelo con calma, que los irlandeses tienen paciencia. La ruta estrella es la Wild Atlantic Way, más de 2.500 km por la costa oeste desde Donegal hasta Cork.
💡 Consejo: Si conducir por la izquierda te impone, planifica un primer día tranquilo y evita entrar en Dublín con el coche, que el tráfico urbano es lo más exigente. Recoge el coche cuando ya vayas de salida de la ciudad.

Rutas y excursiones: qué ver en Irlanda sin coche

Aunque no conduzcas, se puede ver muchísimo. Desde Dublín, Galway y Killarney salen todos los días excursiones en autobús a los Acantilados de Moher, al Ring of Kerry y a Connemara. Y Dublín se recorre andando y con el tranvía Luas.CONSEJO: aquí encuentras excursiones de un día y entradas con GetYourGuide →Acantilados de Moher en la costa oeste de Irlanda

26 lugares imprescindibles que ver en Irlanda

Nos da la sensación de que Irlanda es un país poco conocido y que quien viene se queda casi siempre en Dublín. Y es una pena, porque es una tierra preciosa y, sobre todo, tranquila. Esto es lo que más nos gustó y lo que creemos que no deberías saltarte.

1. Dublín: Trinity College, Temple Bar y la Guinness

La capital es la puerta natural del país y se merece dos días como mínimo. Empieza por el Trinity College, donde la histórica biblioteca del Long Room guarda el Libro de Kells, el manuscrito iluminado más famoso de Irlanda (la entrada de adulto ronda los 25 €, gratis para menores de doce años, y hay que reservar hora). Por la noche, cae una cerveza y música en directo en el barrio de Temple Bar: es turístico y caro, pero una pinta ahí forma parte del rito. Y quien venga por la cerveza no se saltará la Guinness Storehouse, siete plantas que terminan en el Gravity Bar con vistas sobre la ciudad (el precio es dinámico: cuenta con entre 26 y 36 €).
💡 Consejo: Compra por internet y con antelación tanto el Libro de Kells como la Guinness: en taquilla hay colas y las franjas más apetecibles se agotan. Alojamiento en Dublín →

2. Acantilados de Moher (Cliffs of Moher)

La postal natural más famosa del país. Los acantilados se extienden unos 8 km y en su punto más alto caen 214 metros sobre el Atlántico. Si el día está despejado, se ven las islas Aran al fondo. Los acantilados en sí son de acceso libre, pero se paga el aparcamiento y la entrada al centro de visitantes: entre 7 y 12 € por adulto según la franja horaria que reserves, más caro a mediodía y en taquilla que por internet a primera o última hora.
💡 Consejo: Ve a primera hora de la mañana o al atardecer; hacia el mediodía llegan los autobuses y el aparcamiento se llena. Una forma preciosa (y más barata) de llegar es el sendero costero que sube desde el pueblo de Doolin.

Vista aérea de los Acantilados de Moher, condado de Clare, Irlanda, con prados verdes y el oleaje del Atlántico

3. Ring of Kerry

Probablemente la ruta panorámica más conocida de Irlanda: 179 km alrededor de la península de Iveragh, en el suroeste. Por el camino vas encadenando costa brava de verdad, colinas verdes, círculos de piedra y pueblos de postal. Se puede hacer en un día, pero nosotros recomendamos dedicarle dos para poder desviarte a los Kerry Cliffs o a la península de Skellig. Aparcar a lo largo del recorrido suele ser gratis.

4. Parque Nacional de Killarney

Justo al lado del Ring of Kerry está uno de los parques nacionales más antiguos del país: lagos, bosque autóctono y la cascada de Torc. Dentro se visitan la Muckross House (una casa señorial con jardines, entrada de pago) y el Ross Castle, a orillas del lago. Entrar al parque es gratis y se recorre perfectamente con niños.
Colinas y valles verdes de Irlanda bajo un cielo dramático

5. Galway

Nuestra ciudad irlandesa favorita. Galway, en la costa oeste, es pequeña, de colores y tremendamente viva: callejuelas empedradas en el Latin Quarter, músicos en la calle y pubs donde se toca música irlandesa casi todas las noches. Además es la base ideal para salir a Connemara y a las islas Aran. Desde Dublín son unos 210 km y dos horas y media de coche.

6. Connemara

El paisaje áspero y romántico de turberas, lagos y las montañas Twelve Bens, al noroeste de Galway. En el parque nacional de Connemara se sube al Diamond Hill, con vistas al Atlántico (gratis), y un poco más allá está la abadía de cuento Kylemore Abbey con sus jardines victorianos (entrada de pago).

7. Calzada del Gigante (Irlanda del Norte)

Unas 40.000 columnas hexagonales de basalto que, según la leyenda, colocó el gigante Finn McCool. Es una joya geológica en la costa de Irlanda del Norte. Llegar hasta las columnas es gratis, aunque el centro de visitantes del National Trust se paga aparte (alrededor de 15 £). Y aquí va el aviso importante: Irlanda del Norte es Reino Unido, así que se paga en libras esterlinas, no en euros, y desde España necesitas pasaporte y el permiso electrónico ETA.
💡 Consejo: Ya que estás por la zona, no te saltes la avenida de hayas Dark Hedges (la de Juego de Tronos) ni el puente colgante de Carrick-a-Rede: todo junto forma la espectacular Causeway Coastal Route.

Ruinas de un castillo irlandés rodeadas de verde

8. Wild Atlantic Way

No es un sitio, es la ruta costera señalizada más larga del mundo: más de 2.500 km por toda la costa oeste, desde Donegal en el norte hasta Kinsale en el sur. Conecta casi todo lo que aparece en esta lista. No hace falta hacerla entera: elige un tramo (por ejemplo, Galway–Dingle) y disfruta de las paradas en acantilados, playas y pueblos pesqueros.Costa atlántica embravecida en Irlanda

9. Península de Dingle y Slea Head Drive

Nuestra recomendación para quien ame la costa. El circuito Slea Head Drive (unos 47 km) recorre acantilados, playas doradas (Inch Beach, Coumeenoole) y yacimientos arqueológicos hasta Dunmore Head, el punto más occidental de la Irlanda continental. En el pueblo portuario de Dingle comerás pescado recién sacado del mar y vivirás el pub irlandés auténtico. Desde Killarney es poco más de una hora de coche.

10. Rock of Cashel

La silueta rotunda de un conjunto medieval encaramado a un promontorio calizo en el condado de Tipperary: catedral gótica, la románica Cormac’s Chapel y una torre redonda. De lejos parece sacado de un cuento. La entrada es de pago y calcula hora y media para la visita. Está a unas dos horas al suroeste de Dublín, así que encaja bien de camino al sur.

11. Kilkenny

La ciudad medieval mejor conservada de Irlanda: callejuelas estrechas, cervecerías artesanales y el imponente Kilkenny Castle, del siglo XIII, con un parque enorme (entrada de pago). Desde Dublín son 125 km, hora y media en coche o en tren, así que sale una excursión de un día redonda.

12. Glendalough

El «valle de los dos lagos», en las montañas de Wicklow, con las ruinas de un asentamiento monástico del siglo VI y su característica torre redonda. Naturaleza e historia en el mismo sitio y a una hora al sur de Dublín. El acceso es gratuito y el aparcamiento de arriba cuesta unos 5 € al día. También es un puntazo para caminatas más largas.

13. Islas Aran

Tres islas en la bahía de Galway donde el tiempo se paró: muros de piedra seca, gaélico y una calma absoluta. En la mayor, Inis Mór (Inishmore), se asoma al borde de un acantilado de 87 metros el fuerte prehistórico de Dún Aonghasa. Se llega en ferri desde Doolin o Rossaveal, y la isla se recorre en bici de alquiler.

14. Cork y el castillo de Blarney

La segunda ciudad del país y su capital gastronómica: no te pierdas el mercado cubierto English Market. A las afueras está el Blarney Castle con la famosa «piedra de la elocuencia», que si la besas (colgando boca arriba desde la muralla) te concede el don de la palabra. Cerca quedan el puerto de Cobh (última escala del Titanic) y el encantador Kinsale. Desde Dublín, unos 250 km y tres horas.

15. Skellig Michael

Una isla rocosa y salvaje a 12 km de la costa, con celdas monásticas de piedra del siglo VI y decorado de Star Wars. Llegar es toda una aventura: solo en barco desde Portmagee, solo en temporada, solo si el mar lo permite y siempre con reserva previa. No es para todo el mundo, pero no se olvida.

16. Brú na Bóinne (Newgrange)

Un conjunto de tumbas de corredor neolíticas más antiguas que las pirámides de Egipto y que Stonehenge (más de 5.000 años). La más famosa, Newgrange, es célebre porque en el solsticio de invierno un rayo de sol naciente recorre su cámara interior. Solo se visita con guía saliendo del centro de visitantes y hay que reservar. Está a menos de una hora al norte de Dublín.

17. El Burren

Una meseta calcárea con aspecto lunar en el condado de Clare, pegada a los Acantilados de Moher. Entre las grietas de la roca crecen flores rarísimas y ahí está Poulnabrone, un dolmen de más de 5.000 años. El acceso y el aparcamiento son gratuitos. El Burren y los acantilados se combinan de maravilla en la misma jornada.

18. Sliabh Liag y Donegal

Si quieres Irlanda sin multitudes, tira al noroeste. Los acantilados de Sliabh Liag (Slieve League) miden 601 metros, casi el triple que los de Moher, y reciben una fracción de los visitantes; están en la misma liga que la Vixía Herbeira gallega. Por la zona andan también el Errigal, la montaña más alta de Donegal, cascadas y playas que suelen estar vacías. Aparcar acostumbra a ser gratis. Desde Galway hay que contar unas cuatro horas de carretera, así que merece pernoctar por allí.

19. Belfast (Irlanda del Norte)

La capital de Irlanda del Norte se ha transformado y hoy atrae por el museo Titanic Belfast (el barco se construyó justo aquí), por los coloridos murals políticos y por los Peace Walls, que recuerdan un pasado convulso. Es buena base para ir a la Calzada del Gigante, a hora y cuarto. Desde Dublín son dos horas de coche. Repetimos el aviso: aquí la moneda es la libra.

20. Montañas de Wicklow y Powerscourt

El «jardín de Irlanda», al sur de Dublín: brezales, lagos y carreteras de curvas donde se ha rodado media filmografía del país. Además de Glendalough, aquí están la Powerscourt Estate, con unos de los jardines formales más bonitos de Irlanda, y la cercana cascada de Powerscourt, la más alta del país. Es la escapada perfecta si tienes coche en Dublín.

21. Isla de Achill y la playa de Keem

La isla más grande de Irlanda está unida al continente por un puente, así que se llega cómodamente en coche. Su joya es Keem Bay, una cala con bandera azul encajada entre acantilados verdes, y el pueblo abandonado de Slievemore, que sus habitantes dejaron durante la Gran Hambruna. Aquí está además el Croaghaun, el acantilado marino más alto de Irlanda con sus 688 metros. La isla está en plena Wild Atlantic Way y es de lo más fotogénico de la costa oeste.

22. Croagh Patrick (la montaña de los peregrinos)

Una montaña cónica sobre la bahía de Clew, en el condado de Mayo, que los vecinos llaman simplemente the Reek. Cuenta la leyenda que san Patricio ayunó aquí cuarenta días, y por eso el último domingo de julio suben miles de peregrinos, algunos descalzos. Llegar a la cima (764 m) lleva entre tres y cuatro horas ida y vuelta, y te paga con la vista de las decenas de islotes de la bahía. El pueblo de Westport, al lado, es una base estupenda.

23. Sligo, el Benbulben y la tierra de W. B. Yeats

El condado de Sligo, en el noroeste, es la tierra del poeta W. B. Yeats y una de las zonas menos turísticas del país. Lo domina el Benbulben, una montaña tabular de cima plana y laderas cortadas a pico. En Drumcliff, a sus pies, está la tumba de Yeats, y cerca cae al valle la cascada de Glencar.
💡 Consejo: A un paso de Sligo está el cementerio megalítico de Carrowmore, uno de los mayores y más antiguos de Irlanda. La entrada es de pago, orientativamente unos 5 €.

24. La colina de Tara (Hill of Tara)

Una loma cubierta de hierba y sin ninguna pretensión esconde uno de los lugares más sagrados de la historia irlandesa: aquí residieron durante siglos los altos reyes de Irlanda. Todavía está en pie la piedra Lia Fáil (la piedra del destino) y en la hierba se distinguen los contornos de terraplenes y túmulos antiquísimos. Se entra gratis y se combina fácil con Newgrange, que queda al lado.

25. Castillo de Bunratty y su Folk Park

Una recia torre fortificada del siglo XV en el condado de Clare, de camino entre Limerick y el aeropuerto de Shannon. Alrededor se extiende el Folk Park, un museo al aire libre con casas, talleres y tabernas del siglo XIX que recrea la Irlanda rural, y por la noche se celebran en el castillo unos banquetes medievales que tienen mucho éxito. Parada ideal con niños. Entrada orientativa: unos 18 €.

26. Clonmacnoise

Uno de los monasterios paleocristianos más importantes de Irlanda, magníficamente plantado a orillas del río Shannon, en el condado de Offaly. Lo fundó san Ciarán en el siglo VI y todavía conserva torres redondas, ruinas de iglesias y cruces altas profusamente labradas, como la Cross of the Scriptures. Queda en el interior, más o menos a medio camino entre Dublín y Galway. Entrada orientativa: unos 8 €.

Naturaleza y costa: lo mejor que ver en Irlanda al aire libre

Si de todo el artículo te quedas con una sola cosa, que sea la costa. La Wild Atlantic Way enhebra lo mejor del país: los Acantilados de Moher, Connemara, Dingle, el Ring of Kerry y Sliabh Liag. Y no hay que correr: la gracia de esta ruta está en las paradas, en la playa que no venía en el plan, en el pueblo pesquero o en el mirador donde no hay nadie más.Los parques nacionales, además, son gratuitos casi siempre y tienen rutas para cualquier nivel, desde el paseo llano por los lagos de Killarney hasta la subida al Diamond Hill de Connemara. Mete en la mochila un chubasquero (el tiempo cambia de un minuto a otro) y unas botas decentes, y ya lo tienes todo.
💡 Consejo: Descárgate los mapas sin conexión: en la costa oeste y en la montaña la cobertura se cae a menudo y el navegador te dejaría tirado.
Colinas verdes y un lago en el paisaje irlandés

Comer y beber: el pub como institución

La cocina irlandesa no va de alta gastronomía, va de llenar el estómago con honestidad, y en eso es buenísima. Prueba el Irish stew (estofado de cordero con verduras), los boxty (tortas de patata), un fish and chips recién hecho en la costa y el contundente desayuno irlandés. Y por supuesto, una pinta de Guinness: los irlandeses te dirán que en Irlanda sabe mejor, y tienen razón.El corazón de la vida social del país es el pub. No es solo un sitio para beber: se va a comer, a charlar y, sobre todo, a escuchar música tradicional en directo (la famosa trad session), que en los pueblos arranca sola al caer la tarde. Sentarte con una pinta a escuchar un violín y un bodhrán es de esas cosas que se recuerdan más que cualquier castillo.
💡 Consejo: Una pinta de Guinness cuesta en el pub unos 6–7 €, y en Dublín bastante más. Comer al mediodía en un pub (el típico carvery, carne asada con guarnición) sale más barato y más contundente que cenar en un restaurante.
Casa de piedra con tejado de paja en un jardín irlandés

Cuánto cuesta viajar a Irlanda (presupuesto)

Irlanda no es un destino barato y el alojamiento, sobre todo en Dublín, sorprende para mal. Pero se puede viajar de forma inteligente: albergues, desayuno por tu cuenta y una naturaleza que no cobra entrada hacen mucho. Este es el presupuesto diario orientativo por persona:
ConceptoMochilero (€/día)Con comodidad (€/día)
Alojamiento (albergue / B&B)25–40 €60–90 €
Comida (desayuno por tu cuenta, comida en el pub)20–30 €40–60 €
Transporte (coche compartido / autobuses)15–25 €25–40 €
Entradas y visitas5–15 €15–30 €
Totalunos 65–110 €unos 140–220 €
Donde más se ahorra es en el alojamiento: reserva con antelación y fuera del centro de las ciudades. Y ten en cuenta que buena parte de lo mejor del país (acantilados, costa, parques nacionales) es gratis. Compara aquí vuelos y horarios a Dublín →
💡 Consejo: El alquiler de coche sale a cuenta repartiendo el gasto entre dos y cuatro personas. Si viajas solo, combina bases (Dublín, Galway, Killarney) con excursiones de un día en autobús: muchas veces compensa más que el coche.

Dónde alojarse en Irlanda

Con dos bases cubres casi todo el país: Dublín para la costa este y Wicklow, y Galway para el oeste, los Acantilados de Moher y Connemara. Quien quiera además el Ring of Kerry, que añada una tercera parada en Killarney.

  • Lo más barato: una cama en un albergue de Dublín o Galway cuesta entre 30 y 50 € por persona y noche.
  • Gama media: una habitación doble en un B&B, entre 90 y 140 € con desayuno. El B&B es en Irlanda un género propio y muchas veces da mejor experiencia que un hotel.
  • En el campo: pensiones de pueblo y granjas, más baratas, aunque sin coche cuesta mucho llegar.
  • Consejo práctico: en Dublín los precios se disparan en verano y durante los grandes eventos; en esas fechas compensa dormir fuera de la ciudad.

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Preguntas frecuentes sobre qué ver en Irlanda

Experiencias y entradas en Irlanda

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¿Qué ver en Irlanda si solo tengo tres o cuatro días? Quédate con una sola región. Desde Dublín se hacen en el día los Acantilados de Moher o Glendalough. Si tienes cuatro o cinco días, recorre el sur y el oeste: Dublín, Killarney con el Ring of Kerry, Dingle y Galway con los acantilados.¿Cuántos días hacen falta para recorrer Irlanda? Para la vuelta básica, lo ideal son entre siete y diez días. En una semana te da tiempo de sobra a ver Dublín, el sur (Cork, Killarney, Ring of Kerry), el oeste (Dingle, Galway, Acantilados de Moher) y un trozo de Connemara. Para Irlanda del Norte, añade dos o tres días más.¿Cómo se vuela a Irlanda desde España y qué documentación hace falta? Hay vuelo directo a Dublín desde Madrid, Barcelona, Málaga y muchos otros aeropuertos españoles con Ryanair, Aer Lingus, Iberia y Vueling; desde Madrid son unas dos horas y cuarenta minutos. Irlanda está en la Unión Europea y en la zona euro, así que no necesitas visado ni cambiar dinero y te basta el DNI. Eso sí, no pertenece a Schengen: al llegar pasarás un control de pasaportes, y conviene llevar el pasaporte también para alquilar coche o registrarte en hoteles, porque allí no manejan el DNI español. Consulta siempre los horarios y las tarifas del momento.¿Merece la pena alquilar coche en Irlanda? Para exprimir el viaje, sí: la costa y los pueblos se disfrutan mucho mejor con coche. Ojo, se conduce por la izquierda y las carreteras suelen ser estrechas. Sin coche, apóyate en las excursiones de un día que salen de Dublín, Galway y Killarney.¿Cuál es la mejor época para viajar a Irlanda? De mayo a septiembre. Nosotros nos quedamos con junio y septiembre: días larguísimos, todo verde y menos gente que en julio y agosto. Cuenta con tiempo cambiante durante todo el año y lleva siempre chubasquero.¿Es Irlanda cara? Está entre los destinos caros de Europa, sobre todo por el alojamiento en Dublín. En plan mochilero puedes salir por unos 70 € al día gracias a los albergues, el desayuno por tu cuenta y una naturaleza gratuita. Viajando con comodidad, la cosa se va a 140 € diarios o más.¿Qué ver en Irlanda del Norte? Sobre todo la Calzada del Gigante con sus columnas de basalto, la avenida Dark Hedges, el puente colgante de Carrick-a-Rede y Belfast con el museo del Titanic. Recuerda que Irlanda del Norte forma parte del Reino Unido, está fuera de la Unión Europea y se paga en libras.¿En Irlanda se paga en euros o en libras? En la República de Irlanda (Dublín, Galway, Cork…) se paga en euros, igual que en España. En Irlanda del Norte (Belfast, Calzada del Gigante) se paga en libras esterlinas. Si vas a ver las dos partes, cuenta con las dos monedas y, para el norte, con el pasaporte y el permiso ETA británico, obligatorio para los españoles y que cuesta 20 libras.¿Son gratis los Acantilados de Moher? Los acantilados en sí son de acceso libre, pero se paga el aparcamiento y la entrada al centro de visitantes: entre 7 y 12 € por adulto según la franja horaria, más barato reservando por internet y fuera de las horas punta. Llegar gratis es posible por el sendero costero que sale de Doolin.¿Qué comer en Irlanda? Irish stew, fish and chips en la costa, un desayuno irlandés completo y los boxty, unas tortas de patata. Y para acompañar, una pinta de Guinness en un pub, mejor si esa noche hay música irlandesa en directo.¿Qué es la Wild Atlantic Way? La ruta costera señalizada más larga del mundo: más de 2.500 km por la costa oeste de Irlanda, desde Donegal hasta Kinsale. Enlaza casi todos los sitios bonitos del país: los Acantilados de Moher, Connemara, Dingle y el Ring of Kerry.¿Se puede viajar a Irlanda con niños? Sin problema. Parques nacionales como Killarney y Glendalough tienen paseos muy asequibles, los castillos (Blarney, o Bunratty con su museo al aire libre) enganchan a los peques y las playas de la península de Dingle son una parada perfecta. Lo único que hay que asumir es el tiempo cambiante.

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