Aktualizováno 27.9.2026
Desde Sanur se ve en el horizonte como una mancha verde y alta, y mucha gente la da por un trozo más de Bali. Pero visitar Nusa Penida es otra cosa: acantilados de caliza que caen a pico, calas escondidas bajo las rocas y templos metidos en cuevas, carreteras que ponen a prueba la paciencia y un mar precioso que también sabe ser traicionero. El turismo ha llegado con fuerza en los últimos años y, aun así, la isla conserva un punto salvaje. Lo que más atrae son las salidas de buceo con mantas y peces luna (mola mola) y el snorkel. ¿Y fuera del agua? Surf, vueltas en moto por la isla o, sencillamente, no hacer nada. Te contamos qué ver, dónde dormir y cómo organizarte para ir por libre.
¿Merece la pena visitar Nusa Penida?
Nusa Penida y sus vecinas pequeñas, Nusa Lembongan y Nusa Ceningan, tienen fama sobre todo entre buceadores y entre quienes buscan unas vacaciones más tranquilas que en la isla grande. Las tres islas reúnen algunos de los mejores puntos de buceo de la zona, un snorkel excelente y otros deportes acuáticos, todo ello con una costa que cuesta encontrar en otro sitio. Si vienes desde España, con una escala larga de por medio y casi un día de viaje, tiene sentido dedicarles más que una mañana. Si aún estás montando la ruta por la isla principal, en qué ver en Bali tienes el resto.
Lo mejor que puedes hacer es alquilar una moto, buscar alojamiento en una casita pequeña y recorrer la isla sin prisas. Muchas agencias venden excursiones de un día desde Bali, pero nuestro consejo es claro: ven por tu cuenta y quédate al menos un par de noches. No te vas a arrepentir.
Nusa Penida, la antigua isla de los desterrados
Nusa Penida tiene además una historia curiosa. Durante siglos el reino de Klungkung desterraba aquí a delincuentes, enemigos políticos y a gente acusada de magia negra; en los mapas coloniales holandeses aparecía como «isla de los bandidos». Para los balineses es también la morada del temible demonio I Macaling. De ahí viene la importancia de uno de los templos principales de la isla, Pura Dalem Penataran Ped, que sigue siendo lugar de peregrinación para hindúes de toda Bali.
Dónde dormir en Nusa Penida
Al elegir alojamiento en Nusa Penida conviene pensar sobre todo en la logística. La isla no es enorme, pero las carreteras son lentas y a menudo están en mal estado, así que la ubicación pesa más que ahorrarte unos euros por noche. El mejor equilibrio lo dan las zonas de Toyapakeh y Sampalan, en la costa norte, desde donde se llega razonablemente tanto al oeste (Kelingking, Broken Beach, Crystal Bay) como al este (Diamond Beach, Atuh, Raja Lima). Además, casi todas las lanchas desde Bali atracan en esta costa.
- MĀUA Nusa Penida: un escalón por encima en comodidad, para quien busca calma, un ambiente moderno y buen servicio. Ideal para parejas o para quien quiere descansar en Penida y no solo ir de mirador en mirador.
- Adiwana Warnakali Resort: un resort muy solicitado, con bonitas vistas al mar.
- Semabu Hills Hotel Nusa Penida: muy buena relación calidad-precio y una ubicación práctica en el interior de la isla.
- Semaya Beach Resort: a pie de mar, para quien quiere ambiente de playa y un ritmo más pausado.

Visitar Nusa Penida: lo que no te puedes perder
Si te gustan las vistas, aquí vas a ver algunas de las más bonitas del planeta. Vengas un día o una semana, hay muchísimo que ver. La isla tiene playas preciosas, naturaleza, buenos restaurantes y alojamientos, pero con una regla que se cumple casi siempre: los sitios más espectaculares suelen tener las peores carreteras. Lo ideal es recorrerla en moto, eso sí, con cuidado: aquí el asfalto se convierte en baches antes de que te dé tiempo a decir «¿dónde está el freno?». Y ten en cuenta que Kelingking, en el oeste, y Diamond Beach, en el este, quedan a unos 30 km de carretera, que en la práctica se convierten en más de una hora.
Raja Lima y el mirador de las «Mil Islas» junto a Atuh Beach
El este de la isla es un regalo para quien colecciona miradores. El mirador de las Mil Islas (Raja Lima), junto a Atuh Beach, se asoma a una costa que parece tallada para una película. Los islotes de roca salen del océano como esculturas y el conjunto impresiona muchísimo, sobre todo por la mañana, cuando la luz es más suave y el mar está más tranquilo.
Angel’s Billabong, Broken Beach y Pasih Uug
Una de las parejas más icónicas de la isla son Angel’s Billabong y Broken Beach (conocida también como Pasih Uug). Angel’s Billabong es una piscina natural encajada en la roca donde, si el mar lo permite, se ve un agua color esmeralda enmarcada por acantilados. Justo al lado está Broken Beach, una cala rodeada de paredes de roca que funciona como un anfiteatro natural en el que el mar entra por un único sitio: un gran arco abierto en el acantilado. La roca de encima forma un «puente» por el que puedes caminar y sacar fotos desde varios ángulos. Con mar de fondo, las olas pasan por encima de la piscina de Angel’s Billabong: no te bañes si ves que rompen.
Kelingking Beach: la foto más famosa de Nusa Penida
Cuando alguien piensa en Bali, a la mayoría le viene a la cabeza Kelingking Beach (la «playa del T-Rex»), que en realidad está en Nusa Penida. El acantilado de caliza blanca, de unos 180 metros, y la cala que hay debajo son el gran símbolo de la isla, y cada día llega muchísima gente. Aquí terminan todas las excursiones de un día y no es de extrañar: la vista quita el aliento. Y tiene su gracia ver cómo posa la gente… y cómo los monos intentan sacar las botellas de las mochilas para luego beber de ellas con toda la habilidad del mundo.
Además del mirador de arriba, puedes bajar un tramo por el sendero para ver la costa desde más abajo. Los más valientes siguen hasta la playa, pero el camino no siempre es amable: unos escalones de hormigón al principio y luego una senda empinada con barandillas, que en calor cuesta de verdad a la vuelta. No te salgas nunca del camino marcado: en septiembre de 2026 una turista murió al caer tras abandonar la senda para buscar mejor ángulo, y las autoridades de Klungkung han reforzado la vigilancia. Quizá también veas en el acantilado la famosa torre del ascensor de cristal: las obras se pararon a finales de 2025, el Gobierno de Bali ordenó derribarlo, un tribunal dio la razón al promotor en septiembre de 2026 y el caso sigue recurrido. A día de hoy no funciona y a la playa solo se baja a pie.
CONSEJO: si te apetece bañarte en esa playa tan bonita de abajo, mucho cuidado. Hay corrientes marinas muy fuertes y el baño está prohibido; las banderas de aviso no están de adorno.

Diamond Beach, Atuh Beach y otras joyas de la costa
Entre los sitios más fotogénicos están Diamond Beach y Atuh Beach, que suelen verse el mismo día porque quedan relativamente cerca una de otra. A esto se suma Pasih Uug (el nombre local de la zona de Broken Beach) y una costa llena de paredes de caliza espectaculares y playas de arena clara. En este sentido, Nusa Penida es muy «directa»: las mejores vistas suelen estar arriba y las mejores playas, abajo, al pie de las rocas. Si te quedas con ganas de más arena, en playas de Bali repasamos las de la isla grande.

Templos: Pura Dalem Penataran Ped y el templo cueva Pura Goa Giri (Goa Giri Putri)
Empezamos por un lugar que en Penida se toman muy en serio: Pura Dalem Penataran Ped, a menudo llamado Pura Dalem Ped o templo de la muerte. La gente viene a pedir protección frente a enfermedades y demonios, y para muchos balineses es una peregrinación que hay que hacer al menos una vez. En la entrada hay un código de vestimenta muy estricto: unos carteles indican exactamente qué está permitido para hombres y para mujeres. El ambiente lo completan las telas de rayas rojas, las decoraciones de bambú y hoja de palma y esa mezcla tan balinesa de artesanía tradicional con lo que haya a mano (sí, incluida la grapadora de oficina).
Un mundo completamente distinto es el templo cueva de Pura Goa Giri (que también verás como Goa Giri Putri). No se entra por una «puerta», sino por una grieta estrecha en la roca, justo del ancho de una persona delgada. Al principio te preguntarás si ha sido buena idea, pero luego la cueva se abre y te encuentras en un espacio que parece irreal. La cueva mide alrededor de 300 metros y durante las ceremonias se llena de cantos, campanillas y humo de incienso con tanta intensidad que llega a agobiar. Desde 2026 la entrada tiene precio fijo (unas 50.000 rupias) y el sarong es obligatorio.

Crystal Bay: snorkel, baño y la realidad de hoy
Crystal Bay es una playa y una bahía que durante años fue uno de los grandes reclamos de la isla, sobre todo por el snorkel desde la orilla. Hoy ya no es tan virgen como en las fotos antiguas: parte de la playa la ocupa una fila de tumbonas, sombrillas y warungs, muchas de las palmeras han desaparecido y los corales, que eran excepcionales, sufrieron hace años el golpe de grandes olas.
Aun así, Crystal Bay sigue siendo un sitio estupendo para pasar un buen rato en el agua y el snorkel continúa siendo muy popular. Si no vienes con una excursión organizada, te recomendamos alquilar aletas y gafas y hacer snorkel por tu cuenta. Nosotros vimos muchísimos peces bonitos y también tortugas. Eso sí, vigila la corriente: si notas que te arrastra hacia fuera, vuelve hacia la orilla sin esperar.
CONSEJO: si vas por libre, cuenta con que la playa estará ocupada casi hasta el agua por tumbonas de pago y que queda muy poco sitio para la toalla.

Manta Point y Manta Bay: snorkel con mantas
Esta es la razón por la que vuelven los buceadores y también quienes normalmente solo hacen snorkel «de vacaciones». Manta Point es el punto más famoso para bucear y hacer snorkel con mantas, y frente a la costa sur de la isla tienes muchas posibilidades de ver mantas de arrecife, que pueden alcanzar unos 5 metros de envergadura (lo normal es verlas de 3 a 3,5 metros). Desde el agua parecen un avión submarino elegante: silenciosas, planeando con una calma total, mientras tú resoplas por el tubo como una locomotora.
En cualquier centro de buceo verás carteles de «manta trip tomorrow». Y tiene sentido, porque las mantas se pueden ver durante todo el año. Sitios como Manta Bay aparecen también en las excursiones en barco, que suelen combinar varias paradas: por ejemplo, Crystal Bay y luego la zona de las mantas. A estos puntos no se llega nadando desde la playa: hay que ir en barco, casi siempre con una salida organizada.
CONSEJO: si quieres ver mantas, te recomendamos reservar la excursión a través de GetYourGuide, donde sabes exactamente qué pagas y puedes cancelar hasta 24 horas antes.

La cascada y las escaleras de Peguyangan: un camino de aventura con vistas
Para mucha gente, Peguyangan es «la experiencia del día». Aquí importa menos el destino que el camino: la ruta de aventura hasta la cascada de Peguyangan (en realidad, un manantial con un pequeño santuario sobre el mar) baja por unas escaleras con vistas impresionantes. Si te gustan los sitios donde se juntan costa salvaje y un poco de adrenalina, aquí vas a disfrutar. Ve con calzado que agarre y sin prisa, porque luego toca subirlas.
Bucear en Nusa Penida: mantas, mola mola y buceo en corriente
Los arrecifes de Penida y Lembongan atraen a muchísimos buceadores, y no es casualidad: aquí se juntan corrientes fuertes y una vida submarina riquísima. En estas aguas puedes encontrarte con mantas y también con el famoso pez luna (mola mola), que normalmente vive en aguas profundas y se acerca a la costa sobre todo cuando el agua se enfría. Si nunca has buceado en corriente, busca un centro serio y cuéntales tu nivel real: aquí no es un detalle.
Buceo con el pez luna (mola mola)
Si lo que te interesa es el mola mola, sigue la temporada: alrededor de Nusa Penida el agua suele enfriarse de finales de julio a principios de noviembre, y justo entonces hay más opciones de ver al pez luna cerca de la costa, donde se deja «limpiar» de parásitos por otros peces. Coincide, además, con el verano y el otoño españoles, cuando más gente vuela a Bali. Es un animal fascinante: el pez luna común puede superar los 2.000 kilos (el récord de pez óseo más pesado lo tiene su pariente, el pez luna de Ramsay, Mola alexandrini, que es precisamente el que más se ve en Penida). Y tiene otro récord curioso: una hembra puede producir hasta 300 millones de huevos de una vez, más que ningún otro vertebrado conocido. En Penida el mola mola es casi un emblema: en Sampalan, la capital de la isla, le levantaron incluso una estatua de hormigón.
A quien le va la acción disfrutará en Lembongan del «drift diving», el buceo dejándote llevar por la corriente. Uno de los puntos más recomendados es Mangrove Corner.

Tiempo en Nusa Penida: cuándo ir y por qué no temer a la lluvia
Las islas están en plena zona tropical, cerca del ecuador, así que durante todo el año cuenta con temperaturas estables de unos 26 a 32 °C. Cada año llega el monzón, que trae muchas lluvias y una humedad de hasta el 90 %. Se alternan dos estaciones: la seca (más o menos de abril a octubre) y la de lluvias (más o menos de noviembre a marzo). Penida es además bastante más seca que Bali, algo que se nota en el paisaje, mucho menos tropical de lo que uno espera. Si quieres el detalle mes a mes, lo tienes en la mejor época para viajar a Bali.
La buena noticia es que ni siquiera en la época de lluvias tienes que temer un día entero de diluvio. Suele llover de noche, o te sorprende un chaparrón corto y luego vuelve a salir el sol. La temporada alta va más o menos de mediados de junio a mediados de septiembre, y luego en Navidad y Año Nuevo; justo cuando los billetes desde Madrid y Barcelona están más caros. Un aviso: el día de Nyepi, el Año Nuevo balinés (en 2027 cae el 8 de marzo), todo se para durante 24 horas, también los barcos a las islas.
Cómo llegar a Nusa Penida y moverse entre las islas
Desde España no hay vuelo directo a Bali: se vuela con al menos una escala, normalmente en Doha, Dubái, Estambul o Singapur (lo tienes todo en cuánto se tarda en volar a Bali). Del aeropuerto de Denpasar al puerto de Sanur hay unos 21 km, que con tráfico pueden ser de media hora a una hora larga; más detalles en Denpasar y el aeropuerto de Bali. A Nusa Penida también va el ferry público desde el puerto de Padangbai, con salidas por la mañana y a primera hora de la tarde. Su ventaja es que es bastante más barato que las lanchas rápidas y admite motos y coches, pero tarda más. Si prefieres comodidad, suele compensar pagar algo más e ir en lancha rápida (fast boat).
Para ir a Nusa Lembongan (y también a Penida) te recomendamos precisamente las lanchas rápidas desde Sanur o Padangbai. Desde Sanur la travesía dura unos 45 minutos y la mayoría de lanchas llega a Banjar Nyuh o Toyapakeh; compara horarios y precios del momento antes de reservar. Entre Lembongan y Penida hay lanchas más pequeñas. A Nusa Ceningan se llega sin complicaciones a pie o en moto por el Yellow Bridge desde Lembongan. Al desembarcar en Penida, ten en cuenta que desde agosto de 2026 la regencia de Klungkung cobra a los extranjeros una tasa de entrada de unas 25.000 rupias en el puerto, y otra parecida en los puntos más visitados (Kelingking, Broken Beach, Angel’s Billabong, Crystal Bay…), que se suma a la tasa turística de Bali.
Por las islas se puede ir en moto, pero sobre todo en Penida y Ceningan hay que saber una cosa: las carreteras suelen estar en muy mal estado. Si no te ves seguro, no es ninguna vergüenza contratar un conductor profesional; también hay excursiones en barco de un día a lo largo de la costa o recorridos por las islas con chófer. Si alquilas moto, comprueba que tu seguro de viaje cubre la conducción y lleva el permiso internacional.
Nusa Lembongan: isla pequeña, Dream Beach y manglares
Nusa Lembongan queda al sureste de Bali y es diminuta: unos 4 km de largo y 3 de ancho. Por eso solo tiene dos pueblos, aunque el alojamiento es sorprendentemente variado, desde hoteles de lujo con spa hasta cabañas sencillas. La playa más bonita de la isla es Dream Beach, en una pequeña cala de arena blanca. Solo un aviso: las corrientes pueden ser fuertes.
A Lembongan la protegen los arrecifes, y gracias a ellos aquí se cultivan muy bien las algas. Verás granjas de algas por toda la isla y hoy casi toda la producción se exporta a la industria cosmética extranjera. Y además del mar, moverse por la isla también tiene su gracia, a pie o en moto, que puedes alquilar por poco dinero en el mismo puerto. Si dudas entre Penida y Lembongan para dormir, en islas cerca de Bali las comparamos con las Gili y Lombok.

Qué ver en Nusa Lembongan
La costa noreste esconde el Mangrove Forest, donde puedes dar un paseo en barca tradicional entre los manglares. La barca se impulsa con una pértiga de bambú y todo resulta sorprendentemente tranquilo, casi meditativo. Merecen también la visita Devil’s Tears, un curioso fenómeno natural donde las olas revientan contra la roca, y Mushroom Bay, una bahía con una playa bonita donde fondean los barcos y hay muchos restaurantes. Si te interesan los templos, para en Pura Empuaji, pequeño pero el más venerado de la isla. Y si quieres algo sencillamente bonito y sin multitudes, ve a Sunset Beach.
NUESTRO CONSEJO: por la tarde, no te pierdas la puesta de sol en Sunset Beach. El sol cae sobre el mar por el lado de Bali y, con el cielo limpio, al norte asoma la silueta del volcán Gunung Agung. Es un espectáculo precioso que le sienta de maravilla a Lembongan.
Lembongan también gusta a surfistas y a los aficionados al paddle surf. Y si buceas, prueba Mangrove Corner, precisamente por el drift diving en corriente.
Nusa Ceningan: una isla minúscula para vistas y adrenalina
Nusa Ceningan es todavía más pequeña y tranquila que Lembongan: unos 4 km de largo y 1 de ancho. Sus caminos suelen estar sin señalizar y en muy mal estado, por eso mucha gente la visita más bien como complemento a Lembongan. Lo más fácil es cruzar a pie o en moto por el Yellow Bridge, el famoso puente amarillo que une las dos islas y uno de los puntos favoritos para hacer fotos.
Qué ver en Nusa Ceningan
Los surfistas disfrutan de las olas de Ceningan Point. Desde lo alto de la colina Puncak Bogor hay una vista preciosa del mar, de Nusa Lembongan y de la costa sureste de Bali. Si te va la adrenalina, ve a Mahana Point, donde por una pequeña tarifa puedes saltar desde el acantilado al agua. Y los buceadores conocen bien el punto de Ceningan Wall.
NUESTRO CONSEJO: a Penida, Lembongan y Ceningan puedes ir en excursiones de un día en barco a lo largo de la costa o recorrer las islas con un conductor profesional. Tiene sentido sobre todo si no quieres pelearte con el estado de las carreteras.
Temperatura del agua, deportes acuáticos y respeto por los corales
El mar alrededor de Bali y sus islas es agradable prácticamente todo el año. En la época de lluvias el agua está más caliente y en la superficie ronda los 28 °C, así que bañarse y hacer snorkel es muy cómodo. Ojo en los puntos de buceo de Penida entre julio y octubre: las corrientes frías que traen al mola mola pueden bajar la temperatura en profundidad por debajo de los 20 °C, y un neopreno de 5 mm no sobra. Gracias a los arrecifes, Nusa Penida, Lembongan y Ceningan tienen unas condiciones estupendas para bucear y hacer snorkel: verás un fondo marino lleno de color y a menudo también grandes plantaciones de algas.
Además del buceo, el snorkel, el surf y el paddle surf, también es popular la pesca: se puede alquilar una barca que te lleve a los mejores sitios. Y ya que hablamos del agua, es justo mencionar una cosa: las cremas solares pueden dañar los arrecifes de coral y algunos de sus componentes, filtros UV incluidos, pueden contribuir a que mueran. Si haces snorkel o buceas, intenta ser lo más respetuoso posible con la naturaleza.
NUESTRO CONSEJO: pueden ayudar las cremas pensadas para pieles sensibles (por ejemplo, con aceite natural de buriti) o las cremas y leches solares ecológicas cuyo fabricante garantiza que no dañan el coral. Otra opción es revisar la composición, y aún más sencillo: no exponerte al sol directo o protegerte con un neopreno o una licra.

Vacunas para Bali: qué necesitas para visitar Nusa Penida
Para viajar a Bali y a sus islas (Nusa Penida, Lembongan y Ceningan incluidas) no hay vacunas obligatorias. Aun así, algunos viajeros se vacunan por tranquilidad contra la fiebre tifoidea, la hepatitis A y a veces también contra la rabia. Tú decides si antes de salir pasas por tu médico o pides cita en un Centro de Vacunación Internacional de Sanidad Exterior; puedes viajar también sin vacunas. Lo que sí conviene llevar es un buen seguro de viaje y cuidado con el agua y la comida: te lo contamos en qué es el Bali belly y cómo evitarlo.
Preguntas frecuentes sobre visitar Nusa Penida
¿Cuántos días hacen falta para visitar Nusa Penida?
Lo ideal son dos o tres días durmiendo en la isla. Aunque desde Bali solo la separan unos 20 km de mar, las carreteras son lentas y entre el oeste (Kelingking) y el este (Diamond Beach) se va más de una hora. Con dos noches puedes dedicar un día a cada lado de la isla y medio día al snorkel con mantas.
¿Se puede visitar Nusa Penida en un día?
Se puede, pero verás poco más que lo imprescindible: Kelingking Beach, Broken Beach (Pasih Uug), Angel’s Billabong y Crystal Bay, casi siempre con una excursión organizada desde Bali. Si lo que buscas es la mejor experiencia en el agua, elige Manta Point y el snorkel con mantas (para eso el barco es prácticamente obligatorio).
¿Cuál es la mejor época para visitar Nusa Penida?
Las temperaturas son estables todo el año (unos 26–32 °C). Se distingue la estación seca (más o menos de abril a octubre) y la de lluvias (de noviembre a marzo). La temporada alta va de mediados de junio a mediados de septiembre y en Navidad y Año Nuevo. Las lluvias suelen caer de noche o en chaparrones cortos.
¿Se pueden ver mantas y mola mola en Nusa Penida?
Sí. Las mantas se ven todo el año y los puntos más conocidos son Manta Point y Manta Bay. El mola mola (pez luna) se observa con más frecuencia cuando el agua se enfría, normalmente de finales de julio a principios de noviembre, y casi siempre buceando, no haciendo snorkel.
¿Cómo llegar a Nusa Penida desde Bali y a Lembongan?
A Nusa Penida va el ferry público desde Padangbai (más barato, por la mañana y a primera hora de la tarde). Más cómodas son las lanchas rápidas (fast boat) desde Sanur o Padangbai; desde Sanur la travesía dura unos 45 minutos. Entre Lembongan y Penida hay lanchas más pequeñas, y a Ceningan se cruza a pie o en moto por el Yellow Bridge. Al llegar a Penida se paga una tasa local de unas 25.000 rupias.
¿Hacen falta vacunas para ir a Bali y Nusa Penida?
No hay vacunas obligatorias. Algunos viajeros se ponen la de la fiebre tifoidea, la de la hepatitis A y a veces la de la rabia, más que nada por tranquilidad. Si tienes dudas, pide cita en un Centro de Vacunación Internacional antes del viaje.
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